Afrocentrismo y lucha de las mujeres de color por erradicar la discriminación: Una tarea que va de la mano

Las mujeres de color han realizado un rechazo al movimiento negro y al feminista, donde centran sus argumentos a la invisibilidad de la que pueden ser protagonistas.

Foto: Pixabay.

A la fecha continúa observándose menos participación femenina de origen afroamericano en las políticas mundiales o movimientos para reivindicar los derechos e igualdad de género

El afrocentrismo se define como la visión histórica que apuntala a la importancia de los africanos, dentro de la sociedad. Se puede describir como un movimiento cultural y político cuyos líderes y seguidores son principalmente africanos que buscan exponer los valores africanos tradicionales.

El afrocentrismo, también llamado africentrismo, fue un término acuñado en la década de 1980 por Molefi Asante, un académico y activista afroamericano. Esta creencia sostiene que los africanos, durante años fueron y han sido dominados, mediante la esclavitud y la colonización.

De acuerdo con el afrocentrismo, la historia y cultura africana Antiguo Egipto, es decir en el nacimiento de la civilización mundial, por lo que esta tendencia pretende preservar y elevar la cultura afroamericana contemporánea, como se puede apreciar en el idioma, la gastronomía, su danza y vestimenta.

La herencia fue destruida, negada, y oculta por un colectivo que no aceptaba la diversidad, en este caso la relacionada con la cultura afroamericana, combatiendo esta con violencia física, pero también con daños psicológicos, morales, sociales, civiles y otras formas que usaban los blancos para imponerse ante el resto de la cultura.

El afrocentrismo también aborda la temática femenina, pues intenta contrarrestar los actos discriminatorios hacia las mujeres de color, que se han visto más acentuados con relación a otras comunidades, simplemente por su color de piel. Las mujeres afrodescendientes son objeto de discriminación en diferentes aspectos como la pobreza, inserción laboral e incluso educación.

La discriminación racial está principalmente marcada por el género, puesto que las mujeres tienden a estar más expuestas, o de forma diferente a otros abusos de los derechos humanos en comparación con los hombres, colocando por medio las diferencias con las que son afectados los hombres y mujeres en cuanto a la relación de discriminación.

Las mujeres de color han realizado un rechazo al movimiento negro y al feminista, donde centran sus argumentos a la invisibilidad de la que pueden ser protagonistas, así como el papel secundario que pueden percibir con sus demandas. A esto se le suma que muy pocas, o contadas mujeres afroamericanas, han sido interlocutoras políticas en dichos movimientos.

Esta situación y tratar de visibilizar que también son parte de la sociedad y, en consecuencia, los mismos derechos que el resto de los colectivos, sin importar su género, raza y orientación sexual, ha rendido sus frutos, permitiendo que La Declaración Universal de los Derechos Humanos, firmada en París en 1948, junto a otras organizaciones sea una referencia fundamental para garantizar los derechos y mejora en condiciones de la vida de las mujeres, hombres y mujeres de color.