17 de abril de 2024

Beso francés, la mejor alternativa para encender la llama erótica en la pareja

El beso francés es el arte delicado de incluir una serie de movimientos con la lengua, lentos y sensuales, para recrear momentos de placer.

Foto: Unsplash.

Es considerado uno de los más sensuales, haciendo estallar la pasión que existe entre los participantes

El término ‘beso francés’ se inluyó en la lengua vernácula inglesa en 1923. Es considerada una de las formas más atrevidas de besar, pues su principal propósito es que las personas tengan un acercamiento sensual. También es conocido como frenching, pero según algunos expertos su origen no está bien definido.

No se conoce la razón exacta por la que usamos el término en el mundo actual, aunque se presume que probablemente lo adoptaron algunos estadounidenses que viajaron a Francia y besaron a mujeres francesas, estas se sentían más cómodas con un poco de movimiento con la lengua.

Sin embargo, los norteamericanos se cohibieron y no fue sino hasta la Segunda Guerra Mundial que se sintieron cómodos para dar un beso. Se dice que los militarse estadounidenses que volvieron a casa desde Europa, fueron los que inculcaron dicho estilo de besar.

En Francia no existía este término, simplemente se llamaba beso. Pero en 2014 la situación cambión, cuando el diccionario Petit Robert agregó el nuevo verbo “Galocher”, cuya definición era literalmente “besar con la lengua”. Sin embargo, esta adición, la Academie Francaise, reguladora de la lengua francesa, desconoce y no acepta el término.

Pero ¿En qué consiste el beso francés?

El beso francés es el arte delicado de incluir una serie de movimientos con la lengua, lentos y sensuales, para recrear momentos de placer y sensualidad a la hora de besar. Existen algunas técnicas para darle mayor elegancia, fluidez y erotismo al encuentro casual.

Antes de seguir, hay que recordar que los besos ayudan a reducir la presión arterial, aumentan las hormonas de la felicidad, es decir, serotonina, dopamina y oxitocina; quema calorías, aumentan la autoestima y, no menos importante, ayuda en el combate de las caries.

El beso francés se puede definir como una manera muy intensa de interactuar con otra persona. Popularmente se puede decir que el término hace referencia a un beso, donde las lenguas de la pareja se tocan, con el propósito de estimular al otro.

Al incluir la lengua como parte del beso, no se trata de un contacto superficial. La duración es uno de los aspectos más importantes para que sea considerado francés, debe ser largo, pero no es una regla inquebrantable, dependerá de los deseos y ganas de la pareja en ese momento.

El beso francés es un acto íntimo, por lo que es indispensable no mover la lengua alrededor como con una intensidad arrolladora, que intimide a la otra persona. Además, la saliva puede ser un elemento completamente sensual, pero no será erótica cuando termine en el rostro del otro participante.

Los movimientos de la lengua deben ser sensuales y pausados, con un aumento y disminución de la intensidad, según sea el caso. Es importante percibir las demostraciones de receptividad de la otra persona para que se puedan acoplan en movimientos sincronizados para el disfrute y mayor placer de ambos.