Civilización griega y sus divisiones cronológicas

Este sistema cultural, religioso, político, científico y filosófico se diseminó desde la península de los Balcanes, Grecia continental e islas sucedáneas, Turquía, África y Asia Menor

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EnEspañol.es- La Grecia Antigua fue una de las civilizaciones más importantes en la historia universal y la que mayor influencia tuvo en la cultura de los posteriores imperios. Incluso en la actualidad es posible percibir este predominio en estructuras arquitectónicas y sistemas políticos en los diferentes países occidentales.

Tal vez el mejor legado de esta civilización que se desarrolló hacia el año 776 a.C. fue la invención del sistema democrático. La antigua Grecia tuvo su esplendor hasta la conquista por parte de los romanos durante la batalla de Corinto en 146 a.C.

Aunque estos últimos que eran conocidos por su poder bélico se abrazaron a las costumbres, avances, tecnologías, ciencias, religión y filosofía de los griegos, enriqueciendo su propia cultura. Por este hecho, algunos historiadores consideran que la verdadera caída de la cultura griega fue la escisión del imperio romano hacia el 395 d.C.

Mientras otros consideran que la muerte de Alejandro Magno fue el fin de la Grecia antigua. Dependiendo del historiador, algunos establecen que perduró hasta la entrada del cristianismo, hacia el siglo IV de la era común.

Este sistema cultural, religioso, político, científico y filosófico se diseminó desde la península de los Balcanes, Grecia continental e islas sucedáneas, Turquía, África y Asia Menor. Estaba compuesto por varias ciudades-Estados soberanas, que conformaban una mancomunidad muy parecida a la actual Commonwealth británica.

Las ciudades más resaltantes por sus historias a la posteridad, así como por la fama y legado de sus pensadores y guerreros, fueron: Atenas, centro del saber; Esparta, el pueblo guerrero; Troya, ciudad milenaria por sus fortificaciones y murallas; y la isla de Creta y Macedonia.

La cultura griega tuvo su máximo apogeo en la época de Alejandro Magno, quien conquistó toda Grecia desde Macedonia y expandió sus territorios y áreas de influencias por Persia, parte de la India, norte de África y Egipto.

La mayoría de los estudiosos sobre la cultura griega están divididos en cronologías, la más aceptada por la comunidad científica es:

Periodo oscuro

Va desde el 1100 a.C. hasta el 750 a.C., en esta fecha se descubren las primeras figuras geométricas características de los griegos en piezas de cerámica, elemento que para entonces no era de fácil manipulación.

Periodo arcaico

Desde 750 a.C. hasta el 500 a.C., los historiadores sitúan dentro de esta época el crecimiento de la expresión artística y su principal característica es la sonrisa arcaica: rasgo estilístico de los escultores griegos sobre sus obras rígidas. La duración de este tiempo histórico se calcula hasta la caída del último tirano ateniense, hacia el 510 a.C.

Periodo clásico

Abarca del año 500 a.C. hasta el año 323 a.C., es asumido por los historiadores y arqueólogos como la edad dorada de la cultura griega.  Resalta por las construcciones arquitectónicas y el arte heredado desarrollado desde el periodo arcaico. Su máximo expresión son obras como el Partenón, cuya fachada es replicada hasta la actualidad. Por otra parte, ocurrieron las guerras médicas entre las polis griegas y el Imperio aqueménide de Persia.

Periodo helenístico

Inicia desde la muerte de Alejandro Magno en el 323 a.C. y la división de las polis para asumir el mandato del imperio macedonio. En esta época la cultura griega se había difundido por todo el mundo conocido, con las conquistas de Alejandro en Asia y África y la tutela de gobernadores helénicos. Este periodo transcurrió hasta la conquista de Roma en el año 146 a.C. en la batalla de Corinto.

Grecia romana

La llegada de los romanos significó algo más allá de una conquista, Roma tomó los elementos culturales, artísticos y científicos de la Grecia Antigua y ocurrió una transculturización entre ambas ciudades. En vez de destruir la cultura griega, estos la asumieron y adoptaron como propia.

Hasta ese momento los romanos eran temidos como un pueblo eminentemente guerrero, pero con la sutiliza griega hubo un giro artístico, político y de identidad que les permitió ajustar su propia historia a la posteridad.

Referencias