Comunidad LGBT y su ardua lucha por la defensa de sus derechos laborales

Sus ideales y libertad de expresión se han visto profundamente golpeados y asediados por Gobiernos del mundo que no aceptan a estas personas o las rebajan por su condición sexual

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Sus ideales y libertad de expresión se han visto profundamente golpeados y asediados por Gobiernos del mundo que no aceptan a estas personas o las rebajan por su condición sexual

EnEspañol24.com.- Es común para las personas LGBT enfrentar situaciones de discriminación en el trabajo a causa de su orientación sexual o identidad de género. El acoso haca esta población puede comenzar en la etapa de la infancia, dejando como consecuencia la reducción en la tasa de empleo y el ciclo laboral.

En casos extremos las personas LGBT pueden sufrir hostigamiento, acoso, abuso sexual o maltrato físico y la causa es la percepción de desacuerdo con la heteronormatividad, es decir, la creencia social de lo que es la “normalidad” heterosexual y el comportamiento adecuado que debe tener

Una mujer u hombre que tenga comportamientos del sexo opuesto son víctimas de acoso o discriminación. En muchos casos, los trabajadores LGBT aseguraron atravesar por situaciones que atentan contra su psicología, con preguntas invasivas sobre su privacidad, o teniendo que justificar por qué no son heterosexuales.

Las personas transexuales se enfrentan con mayor frecuencia a discriminación laboral, siendo rechazadas en entrevistas de trabajo por su apariencia, sin contar la imposibilidad de obtener un documento de identidad que muestre su género y nombre, a ello se suma la negativa de los empleadores a la vestimenta, la disuasión de usar baños acordes a su género. Siendo esta población la más golpeada por el acoso de sus compañeros de trabajo, llegando a ser excluidos del empleo formal, dejando como la opción más factible, la prostitución que, en la mayoría de los casos deje grandes consecuencias, entre ellas la vulnerabilidad a contraer VIH.

Leyes que protejan a esta comunidad

En 76 países, las relaciones de parejas del mismo sexo se tipifican como delito, y en la mayoría de los Estados Miembros de la Organización Internacional del Trabajo no existen leyes que protejan a los trabajadores LGBT y sus derechos. De existir, la propia normativa del trabajo incluye especificaciones de la orientación sexual o hay jurisprudencias que aumentan los principios establecidos para arropar a los trabajadores de esta comunidad.

Sin embargo, la legislación por sí sola no erradica la discriminación, pues en lugares donde esta cubre los derechos de sus ciudadanos, los trabajadores no siempre cuentan con acceso a reparación jurídica, incluso, en algunos países los empleadores disminuyen las ganancias económicas de sus empleados al conocer su orientación sexual.

Algunos Gobiernos de mundo, en la actualidad, insisten en crear polémica sobre las personas LGBT, pese a que es una situación que data desde hace miles de años atrás, donde se podría calificar hasta de normal observar en una relación sentimental a dos personas del mismo sexo, haciendo que se extienda la homofobia y transfobia a todos los ámbitos de la vida de estas personas.

En los países donde las personas LGTB se enfrentan al estigma social, y a la discriminación, tienen menos oportunidades económicas y más probabilidades de ser pobres. La situación de 2020 y 2021 hizo que estas personas tuviesen un acceso más difícil al empleo, mientras que su calidad de vida empeoró al quedar fuera de las medidas económicas de los Gobierno para atender y ayudar a sus ciudadanos en medio de la crisis.

En el caso de Estados Unidos y el Reino Unido se observaron retrocesos en el amparo de esta población. Bajo el Gobierno de Donald Trump, el país norteamericano trato de revertir y disminuir los reclamos de derechos relacionados con la orientación sexual y la identidad de género, enviando una señal poco alentadora para el resto de países del mundo.

Mientras que en el Reino Unido, hay una batalla campal sobre los derechos de las personas trans con alianzas para repudiar la identidad transgénero, presentándola como una amenaza para mujeres y niños. Además, el primer ministro, Boris Johnson, no modifica significativamente la Ley de Reconocimiento de Género, pese a las demandas de los grupos trans para una vía de respeto hacia ellos y sus derechos.

Lucha para reformar en las legislaturas

La aprobación de leyes que prohíben la discriminación contra la comunidad LGBT en el ambiente laboral y otros espacios, así como la cobertura mediática que ello genera, sería la clave, o tendría una marcada influencia para una mayor tolerancia, incluyendo el respaldo social y apoyo de organizaciones, que son un pilar importante a la hora de aplicar o realizar modificaciones con resultados efectivos en la ley.

“De cara a 2021, los defensores de los derechos de las personas LGTB deben basarse en los éxitos conseguidos en la lucha contra los abusos médicos –aunque no deben recurrir a la criminalización como solución única– y deben oponerse a los intentos de reducir el alcance de lo que constituye un derecho humano o de quién debe disfrutar de esos derechos. También deben ser conscientes de la cruda realidad que ha puesto de manifiesto la pandemia de Covid-19: las brechas de la desigualdad subyacen en todos los movimientos sociales. Si las luchas por los derechos humanos de las personas LGTB dejan fuera a los marginados social y económicamente, sólo algunos se beneficiarán”, precisa Human Right Watch (HRW)