Cuba, destino musical para los amantes de los géneros bailables

En la mayor de Las Antillas existen alrededor de 70 géneros musicales, siendo uno de los países que mayor diversidad posee al respecto

Imagen de Norbert Höldin en Pixabay

EnEspañol24.com- Cuba es uno de los paraísos turísticos del Caribe, con exuberantes playas y una estructura hotelera destacada, es el principal destino de las personas amantes del sol y las blancas arenas. Aunque este país es igualmente rico en diversidad cultura, sobre todo en sus expresiones musicales y danzas que cautivan a millones en el mundo.

En la mayor de Las Antillas existen alrededor de 70 géneros musicales, siendo uno de los países que mayor diversidad posee al respecto. Así que unas vacaciones a la isla del paraíso, se convertirán en una gran oportunidad para aprender a bailar cualquier ritmo movido del Caribe.

Cuba es promocionada por los turoperadores internacionales como la Isla de la Música por sus ritmos, de ellos, el primero que resalta  es la Salsa, muy popular en toda Latinoamérica; el Son, el Danzón, el Cha cha chá, el Mambo, o la Timba.

De visitar Cuba en las próximas vacaciones, te presentamos los siete bailes y ritmos que deberás intentar para sentir el calor del calor del Caribe.

Rumba cubana

Es el género de baile más popular en la isla, esta devino de la clave y dio origen a otros ritmos como la salsa y otros bailes. Se originó en Cuba a mediados del siglo XIX al mezclar las tradiciones musicales de los africanos con las tradiciones de los europeos.

Al principio el baile de la rumba era considerado vulgar e inapropiado para las clases más pudientes de la isla, pero la sensualidad que desbordan las parejas al marcar cada paso  incita a intentar por lo menos un curso básico. Esto la hizo muy popular en las décadas de los 30 y los 40, llegando a incluirse en los reportorios de los salones y fiestas de los acaudalados.

En la actualidad la rumba es una música comercial que suena en casi cualquier lugar de Latinoamérica, además su base musical fue versionada por cientos de artistas y llevado como los teatros y cinematografía.

Guaguancó

Aunque algunos especialistas lo incluyen como un tipo de rumba, su popularidad lo llevó fuera de Cuba con especial acogida en Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, Panamá y Colombia. Su paso rápido es el preferido en las fiestas que desbordan bailes con improvisaciones, aunque algunas personas aplicaron mayor tecnicismo en sus movimientos.

El guaguancó erótico y conquista sexual, en el que un hombre intenta conquistar a la mujer con sensuales movimientos de pelvis. Pero la mujer resiste y rechaza sus avances con movimientos que seductores pero de manera más sutil.

Danzón

Fue aceptado entre las clases altas cubanas a principios del siglo XX, cuando las celebraciones sociales lo incluyó entre su repertorio. A pesar que en el principio era rechazado porque provenía de la fusión entre los sonidos cotidianos de los africanos y de los descendientes europeos. Su popularidad se extendió a otros países latinoamericanos, especialmente a México. En la actualidad  el danzón es considerado como baile nacional de Cuba.

Son cubano

A finales del siglo XIX la fusión de elementos musicales de la etnia Bantú, traída desde África, con las tradiciones sonoras de los españoles originó el género básico de la música popular cubana: el son.

El son es sinónimo de cultura cubana, por ser el género que más artistas destacados aporta a la identidad musical; desde arreglistas, compositores, cantantes y orquestas, son los que figuran entre sus máximos exponentes.

Mambo

El mambo es también una evolución del danzón con más influencias africanas, con un ritmo sincopado y eliminación del cantante. Se considera como sus fundadores a los hermanos Israel Cachao y Orestes López. Otros músicos destacados en la mitad del siglo fueron Arsenio Rodríguez, Dámaso Pérez Prado y Benny Moré.

El mambo se baila con un ritmo sincopado, con cuatro pasos por compás, con un movimiento fuerte y rápido. Fue de mucha popularidad en su época, aun hoy se enseña como baile de salón. Su evolución dio lugar a un nuevo ritmo: el Chachachá.

Chachachá

El primer chachachá fue compuesto en 1953 por Enrique Jorrín, un músico que componía danzones, pero que incluyó entre sus arreglos un coro de voces que impactó al público y gustó a los demás colegas. Este género toma como base musical el danzón y el son montuno.

La mayoría de los aprendices que inician en los ritmos cubanos quieren comenzar por el chachachá, porque es un ritmo muy pegajoso y armonioso.

Referencias