El Bacalao: Uno de los alimentos más populares de Portugal

A pesar de que los pescan a miles de kilómetros de las aguas de territorio luso

Foto de El Caldero Viajero

EnEspañol24.com.- El bacalao es uno de los pescados más consumidos en Portugal, tanto así que es uno de los platos estrellas de las cenas de Navidad en ese país e incluso cuenta con más de 1.000 recetas para prepararlo.

A pesar de que los pescan a miles de kilómetros de las aguas de territorio luso, ya que se encuentran en las costas de Noruega, Islandia o Rusia, su proceso de salación si es algo netamente de Portugal.

Historia

Se dice que este pescado lleva más de 500 años en la gastronomía lusa, ya que data del siglo XIV, debido a que en esa época las expediciones en barco eran muy populares, al regreso de esos recorridos marítimos los aventureros volvían con nuevos productos entre ellos fue el bacalao que encontraron en por primera vez en las costas de Terranova, ahora Canadá.

Como era un viaje largo, para conservar el pescado lo salaban para que llegara en buenas condiciones. Esto hizo que se introdujera en la gastronomía portuguesa, además, que es un alimento rico en proteínas y tenía un precio muy asequible, por lo que casi todo el mundo podía permitírselo.

El otro motivo es la iglesia católica que tiene periodos de ayunos y de abstención de la carne en su calendario, así que el tema de las propiedades alimenticias del bacalao también entra en juego y porque un guiso de bacalao es un sustituto más que aceptable del cerdo o la ternera.

A continuación te indicaremos una la receta más popular del bacalao suministrada por El Caldero Viajero:

Ingredientes

  • 1 lomo de bacalao en salazón (500gr aprox.)
  • 2 patatas mediana
  • 2 vasos de leche
  • 200ml de nata
  • 1 cebolla pequeña
  • harina 3 cucharadas
  • Aceite de oliva para freír
  • Pimienta molida y nuez moscada al gusto

Preparación

  • En primer lugar, tenemos que desalar el bacalao. Para ello, lo metemos en agua y lo dejamos en el frigorífico dos días. Cada 8 horas le cambiamos el agua, volviendo a cubrirlo por completo en cada cambio.
  • Una vez desalado, ha llegado el momento de preparar la receta. En primer lugar, vamos a preparar las patatas. Las mondamos, lavamos y cortamos en rodajas finas, de unos 2 o 3 milímetros de grosor. Salamos ligeramente mezclándolas bien con las manos. En una sartén con aceite de oliva para freír, las cocinamos a fuego medio hasta que estén tiernas pero no doradas. Cuando estén listas, las ponemos a escurrir en papel de cocina que absorba el aceite sobrante.
  • Escurrimos por última vez el agua y ponemos el bacalao en una olla, con dos vasos de leche. Dejamos que la leche hierva y cocinamos unos minutos más, hasta que el bacalao esté hecho. Sacamos el bacalao a un plato y colamos y reservamos la leche.
  • Cuando el bacalao se haya enfriado lo suficiente, lo desmigamos con los dedos, asegurándonos de que no queda ninguna espina.
  • En una olla profunda, ponemos tres cucharadas de aceite de oliva, y freímos la cebolla cortada en dados. Cuando se ponga transparente añadimos el bacalao y removemos. Incorporamos la harina y la tostamos un poco dando cuatro o cinco vueltas con la cuchara.
  • Es el momento de incorporar la leche que teníamos reservada de la cocción del bacalao. La vamos añadiendo poco a poco hasta obtener una bechamel ligera.
  • Una vez que tengamos la textura que queremos, enriquecemos la bechamel con la nata, removiendo sin parar. Añadimos también pimienta negra y nuez moscada al gusto, y por último, las patatas fritas. Removemos bien para integrar todos los sabores.
  • Es hora de pasar el guiso a una fuente apta para el horno. Podemos utilizar una sola fuente de la cual servir, o repartir el guiso en dos fuentes individuales. Horneamos a 200º durante 10 o 15 minutos, vigilando para que no se requeme.

Así que si el bacalao no era de tu gusto, eso cambiará si visitas Portugal.

Referencia