21 de abril de 2024

El perro sin pelo de México es un guía espiritual para las almas de los muertos

El perro xoloitzcuintle es una raza conocida por todos los mexicanos, además, guarda cierto misticismo entre las personas.

EFE/Sáshenka Gutiérrez

EnEspañol24.com- Un economista mexicano de profesión, Jorge Alvarado, tiene un criadero de perros ‘xolos’, una raza milenaria de canes que se caracterizan por la falta de pelo en su cuerpo, a las afueras de la Ciudad de México.

El perro xoloitzcuintle es una raza conocida por todos los mexicanos, además, guarda cierto misticismo entre las personas porque se cree que es el encargado de  guiar a las almas en la aciaga travesía al Mictlán (inframundo), por lo que se ha convertido en un símbolo del Día de Muertos y del país azteca.

Guía para los muertos

El xolo debía “acompañar al difunto y ayudarlo a sortear todos los obstáculos que había, como ríos, desiertos, flechas, navajas… Así lo establece la mitología”, relata Alvarado a EFE.

Cuando regaló un xoloitzcuintle a su hija en el año 2000, no esperaba que 21 años después viviera con 40 ejemplares y habría atendido 300 partos, pero se enamoró de esta especie.

“Error” de la genética

“Desde el punto de vista genético el perro pelón (calvo) es un error”, puesto que la falta de pelo se debe a un accidente que impide que la célula forme toda la proteína necesaria. Este error genético es el que comparten todos los perros sin pelo del mundo.

Se cree que el xolo se originó hace 2.000 años en el occidente de México, y se desplazó con la migración humana hacia el sur, en países como Perú y Argentina, donde se llama “perro pila”, e incluso llegó en los barcos a China.

Pese a la falta de vello, no pareciera que perros como Tezontle, otro xolo rojizo que juega hiperactivo por la casa, tenga problemas de salud. De hecho, estos perros llegan a vivir entre 12 y 14 años.

“La escasez de pelo les ha permitido endurecer la piel. He visto algunas agujas que se doblan al aplicar vacunas”, confiesa el cuidador.

El perro de Frida

En 2017, la película “Coco” llevó al xolo a las pantallas y a las mentes de todo el mundo con el personaje de Dante, el dicharachero perro que acompaña al protagonista en el más allá.

Pero el perro sin pelo es símbolo de México desde la década de 1930, cuando el nacionalismo mexicano comenzó a reivindicar su pasado prehispánico.

“Es una época de gran nacionalismo cultural, donde Frida Kahlo, Diego Rivera y muchos más prometieron conservar los perros. Por eso se hizo famoso”, cuenta Alvarado.

Cada vez hay más demanda de estos perros en el extranjero, como Estados Unidos, Europa y últimamente Rusia, donde la “xolomanía” está en auge.

EFE.