El telescopio James Webb está listo para reemplazar al Hubble

El James Webb es fruto de una colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA), la Nasa y la Agencia Espacial Canadiense

EFE/ANDREAS GEBERT

EnEspañol24.com-   El próximo 24 de diciembre será lanzado el telescopio James Webb, llamado a ser el reemplazo del Hubble, el cual tendrá algunos avances tecnológicos muy diversos que su predecesor.

El James Webb es fruto de una colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA), la Nasa y la Agencia Espacial Canadiense, está catalogado como el telescopio más potente lanzado al espacio, una especie de “máquina del tiempo” que observará lugares del universo hasta ahora inalcanzables.

Las diferencias entre el James Webb (JW) y el Hubble son muchas, desde su forma y tamaño, hasta la distancia a la que operará, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, lo que hace imposible mandar misiones tripuladas para repararlo o actualizarlo.

Conoce algunas de sus características:

Espejo primario

El espejo primario de JW mide 6,5 metros, frente a los 2,4 del Hubble, más de siete veces en área. Cuanto mayor es el espejo se puede acceder más lejos en distancia, lo que significa más atrás en el tiempo, indica Arribas.

Al ser más grande, proporciona además más poder de resolución, se pueden ver -destaca Marston- más detalles, acercarse a determinadas fuentes pequeñas de luz o separar la luz de los objetos que están cerca unos de otros.

Visión en el infrarrojo

Otra de las diferencias importantes es que JW observará el universo en el espectro infrarrojo, mientras que Hubble está fundamentalmente centrado en la luz visible. La luz infrarroja permite penetrar en zonas con mucho gas y polvo, como las regiones donde se forman las estrellas y los sistemas de planetas.

Distancia la tierra

El JW se situará en un punto llamado Lagrange 2, a 1,5 millones y orbitará el Sol. Son unas cinco veces la distancia de la Tierra a la Luna, lo que hace imposible enviar misiones tripuladas para solucionar problemas o actualizarlo como sí se ha hecho con el Hubble.

JW tendrá un tiempo de vida limitado. Debido al sitio donde operará necesitará, en ocasiones, propulsión para corregir y mantener correctamente la órbita y cuando se acabe el combustible ya no será posible hacerlo. Arribas señala que el tiempo previsto son unos diez años.

EFE.