1 de marzo de 2024

España no logra erradicar la discriminación y violencia hacia la comunidad LGBTI

El primer matrimonio homosexual que se registró de forma plenamente legal fue el conformado por Carlos Baturín y Emilio Menéndez.

Foto: Pixabay.

Pese a todos sus esfuerzos y leyes para reivindicar sus derechos, siguen habiendo muestras de rechazo y agresión

A nivel mundial, España se ubica como el cuarto país en aprobar la unión civil entre personas del mismo sexo, por debajo de Bélgica, Holanda y, por tan sólo unas horas, Canadá. Sin embargo, fue el país pionero en permitir que parejas homosexuales pudieran adoptar, en aras de alcanzar la igualdad y reivindicar los derechos de la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (LGBTI).

El primer matrimonio homosexual que se registró de forma plenamente legal fue el conformado por Carlos Baturín y Emilio Menéndez, una pareja que llevaba toda la vida en una relación sentimental, que contrajo matrimonio el nueve de julio en el Ayuntamiento de la localidad madrileña de Tres Cantos.

La encuestadora Ipsos destaca el liderazgo de España, dentro del continente europeo, en canto a la normalización de la diversidad sexual y la visibilidad de la comunidad LGBTI. Asimismo, ocupa el primer puesto en cuanto al compromiso y apoyo que demuestran a esta población, pues algunos de sus habitantes suelen asistir a las manifestaciones del Orgullo, mientras que otros lo hacen constantemente.

No obstante, estos datos positivos de aceptación y tolerancia con la comunidad LGBTI van de la mano con un alza, en los últimos años, de ataques homófobos. El Ministerio del Interior sobre delitos de odio por la orientación sexual o identidad de género señalan que entre 2016 y 2019 los ataques homófobos en España pasaron de 169 a 278.

En ese sentido, Observatorios contra la LGBTIfobia destacan que los casos son mucho mayor a los expuestos por la institución debido a que el nivel de denuncia, por diferentes motivos o factores, suele ser bajo, lo que incide en que la cifra esté por debajo de la media real.

De acuerdo con datos de la European Social Survey, en el año 2002 hasta 27,7 % de la población española consideraba “injustificable” la homosexualidad, porcentaje que se redujo a tan sólo el 10,59 % en 2016. Aunque todo parece indicar que la aceptación es cada vez mayor, en la práctica también se muestra una incidencia crecida de homofobia y tratos crueles y violentos hacia la comunidad.

Una de las hipótesis sobre esta situación se basa en que las personas mayores son quienes muestran un mayor rechazo hacia la comunidad LGBTI, una renuencia que no se visibiliza en la población más joven. Esto explicaría la aceptación cada vez mayor de los colectivos con identidades de géneros diferente a la binaria.

Pese a todas las leyes y normas que se puedan establecer para la inclusión y reivindicación de la población LGBTI, hay mucho camino por recorrer para que el respeto hacia estas personas sea completo y en todos los espacios de la sociedad.