España ultima la Operación Eirene de seguridad para la cumbre de la OTAN

Imagen de archivo del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, el pasado 30 de mayo en el acto de conmemoración por el 40 aniversario del ingreso de España en la OTAN. EFE/Ballesteros

Enespañol24.- Eirene (la que trae la Paz). Con este nombre griego se ha bautizado el dispositivo de seguridad que España ultima para la cumbre de la OTAN de Madrid, que va a requerir un amplio dispositivo policial y que volverá a poner a prueba la capacidad de las autoridades española para organizar reuniones de alto nivel.

Los detalles aún no se han dado a conocer oficialmente, pero fuentes policiales adelantaron a Efe que será uno de los más importantes desde la restauración democrática, en los años setenta del siglo pasado.

También lo será en número de efectivos, que aún no se puede concretar porque depende, entre otras cosas, de los requerimientos de algunas delegaciones, como la de Estados Unidos.

Sí se ha decidido el nombre del operativo se seguridad, Eirene, la diosa griega de la Paz, hija de Zeus y Temis y hermana de Eunomia (Orden) y de Dice (Justicia).

Como recalcan a Efe las fuentes, Eirene es una llamada a la paz en Ucrania, al cese de la guerra que, si todo sigue así, ya habrá cumplido cuatro meses cuando Madrid acoja los días 29 y 30 de este mes la cumbre atlántica.

MILES DE AGENTES, CON 2.300 ANTIDISTURBIOS, PARA UNA CUMBRE “TRANQUILA”

Unos de los pocos datos que las fuentes consultadas aseguran a Efe es la de los miembros de las Unidades de Intervención Policial -los llamados “antidisturbios”- que participarán. Serán algo más de 2.300 agentes.

Los “antidisturbios” garantizarán el orden en una cumbre que, según subrayan las fuentes, se prevé tranquila. Porque creen que las movilizaciones convocadas no empañarán el desarrollo de las reuniones.

Por ahora se tiene constancia de tres protestas -convocadas por formaciones de izquierda en un caso y grupos antisistema y anarquistas en los otros-, previstas para los días previos a la cumbre, pero en las que no se esperan acciones violentas.

Junto a los antidisturbios, garantizarán la seguridad miles de agentes de la Policía Nacional y, en menor medida, guardias civiles de las diferentes especialidades de ambos cuerpos, desde las unidades de información hasta las de seguridad ciudadana, subsuelo, unidad canina, desactivación de explosivos y otras.

A ellos se sumarán los agentes en labores de escolta en cada una de las delegaciones que participarán en la cumbre y que, en su mayoría, requerirán en torno a cuatro automóviles por cada uno de los tres miembros de cada delegación. Es decir, por cada jefe de Estado, ministro de Asuntos Exteriores y de Defensa.

Acudirán los representantes de los 30 países miembros de la Alianza Atlántica y otros como invitados, además de la Comisión y del Consejo Europeos.

Según las fuentes consultadas, son las de Estados Unidos y Turquía las delegaciones que previsiblemente requerirán más medidas de seguridad, que en el caso del presidente norteamericano, Joe Biden, se sumarán a las que él traerá consigo.

De hecho, solo la delegación estadounidense ocupará tres hoteles importantes del Paseo de la Castellana, uno de los ejes viarios más importes de la capital, según pudo saber Efe.

¿EL MAYOR DISPOSITIVO DE LA DEMOCRACIA?

No hay duda de que el dispositivo de la cumbre de la OTAN será uno de los más importantes del actual período democrático español, pero ¿es el mayor?

Algunos agentes consultados por Efe citan la Jornada Mundial de la Juventud de agosto de 2011 en Madrid, con el papa Benedicto XVI, y la boda de los reyes Felipe VI y Letizia en 2004, cuando eran príncipes, como los acontecimientos que han requerido un mayor despliegue.

¿Por qué? En ambos casos era necesario un dispositivo de control de masas. Solo a la misa que el papa celebró acudió en torno a un millón y medio de peregrinos.

En la cumbre de la OTAN el dispositivo Eirene tendrá que estar más “entregado” a la seguridad de los desplazamientos desde los hoteles hasta el recinto ferial del Ifema, en la periferia de la ciudad, y a las escasas y, según parece, poco numerosas concentraciones de protesta.

EFE