21 de abril de 2024

Experto recomienda aplicar la tercera dosis de refuerzo solo a los grupos de riesgo

Explicó que dicha población “pierde la inmunidad en menos tiempo”

Foto de EFE

EnEspañol24.com.- Experto recomienda que la tercera dosis de refuerzo de la vacuna contra el COVID-19, debe ser aplicada solo a los grupos de riesgo como las personas mayores, enfermos crónicos e inmunodeprimidos.

El médico adjunto del servicio de Medicina Interna del Hospital Carlos III de Madrid, Pablo Barreiro, le explicó a EFE que dicha población “pierde la inmunidad en menos tiempo”.

Agregó que la inmunidad que producen la vacuna frente la covid-19 y la propia infección “se va perdiendo con el tiempo”.

También señaló que las personas que han pasado por el COVID y después se reinfectan tienen síntomas más leves, por lo que en estos casos sería menos necesario administrar una tercera dosis.

“Sin embargo, para personas que no se han infectado, solo con la vacuna ya estarían protegidos ante una afección grave, pero aún no se sabe si con el paso del tiempo se perdería esa inmunidad proporcionada por la vacuna y la infección llegaría a ser grave”, aclaró.

Señaló que las vacunas con ARN mensajero como Pfizer y Moderna, se pueden adaptar con rapidez a las nuevas variantes del virus, mientras que las vacunas con adenovirus (AstraZeneca y Janssen) los refuerzos son “menos eficaces”.

A su juicio, si hubiera que administrar una segunda dosis a los casi dos millones de españoles inmunizados con Janssen lo recomendable sería utilizar Pfizer o Moderna, ya que “no habría ningún problema en poner una vacuna con ARN”.

Con respecto al coronavirus, dijo que ha augurado que se quedará “como un virus que causa catarros” o como el virus de la gripe, que también provoca complicaciones graves en personas de alto riesgo.

Los virus respiratorios tienen una periodicidad estacional y repuntan en los meses fríos de otoño e invierno, ha constatado, por lo que la relajación de las medidas restrictivas frente al COVID-19 podría provocar una mayor incidencia de catarros y gripes.

Mencionó que el problema es que habrá dificultades para identificar todas estas enfermedades con síntomas respiratorios, y además, habrá que estudiar si se hacen aislamientos y realizar pruebas rápidas de antígenos para poder diagnosticar cada tipo de infección.

Por ello, cree que en los próximos meses podría producirse una “sobrecarga” en el sistema sanitario porque la gente querrá saber si tiene COVID o solo un resfriado.