Expresidenta interina “no espera nada” de la Justicia boliviana sobre su caso

La expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez, en una fotografía de archivo. EFE/Rodrigo Sura

Enespanol24.com- La expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez dijo a EFE que “no espera nada de la Justicia boliviana” en 2023 en relación a los varios procesos que hay en su contra y reiteró que en marzo de 2021 fue “secuestrada” por una “denuncia política”.

Áñez, quien está detenida en un penal de La Paz desde marzo de 2021, fue sentenciada en junio de este año a diez años de prisión en el caso “golpe de Estado II” por resoluciones contra la Constitución e incumplimiento de deberes por la forma en que se situó en línea de sucesión presidencial tras la renuncia de Evo Morales y de las demás autoridades que le seguían.

La expresidenta transitoria siempre ha señalado que es un “trofeo” del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) y una “presa política”.

“Planearon que yo sería el trofeo de una guerra política, donde la persecución la ejercen para agradar a su jefazo y a sus radicales”, dijo Áñez a EFE por medio de una carta que fue escrita de su puño y letra.

La exmandataria interina señalo que a la vez de “usarla como insignia de los abusivos que son, para mostrar a sus militantes y a la oposición lo que sucede si una persona cumple la Constitución por encima de sus planes totalitarios”.

Áñez reiteró que asumió la Presidencia de Bolivia el 12 de noviembre de 2019 ante el vacío de poder que quedó tras la renuncia de Morales dos días antes y en medio de una crisis política y social que estalló tras los comicios de octubre de ese año entre denuncias de fraude a favor del entonces presidente.

El oficialismo sostiene que el Gobierno de Áñez fue inconstitucional porque derivó de un “golpe de Estado” contra Evo Morales, razón por la cual no le reconocen el fuero como exmandataria de Bolivia y los procesos que se le siguen son por la vía ordinaria.

“Asumí la Presidencia de Bolivia por sucesión constitucional cumpliendo mi deber como segunda vicepresidenta del Senado ante la renuncia y el vacío de poder que intentaron menoscabar la continuidad democrática”, señaló.

Insistió en que “todo este montaje armado con procesos ilegales y terriblemente injusto es una patraña del régimen del MAS que me necesita presa para tapar los delitos de Evo Morales”.

Sobre la sentencia a 10 años de cárcel por el caso “golpe de estado II”, la expresidenta afirmó que “han trascurrido más de seis meses de la apelación a la condena absurda que llevaron a un juicio ilegal al desdoblar esa denuncia en otras que les sirvieran para sentenciarme, esa apelación sigue sin respuesta”.

Áñez inicialmente fue detenida bajo el proceso “golpe de Estado I” en el que se la acusa de terrorismo y pasados unos meses se le abrió el caso “golpe de Estado II”, que es el único por el que ya recibió una condena.

Además, en el Parlamento boliviano residen varias acusaciones no resueltas, la más importante por la muerte de más de una veintena de civiles en las llamadas masacres de Sacaba y Senkata en 2019.

“De la manera más cruel abusan de una mujer sola que asumió cuando los delincuentes abandonaron sus cargos, renunciaron y huyeron escapando de sus responsabilidades frente al fraude electoral, la instigación a una guerra civil y la confrontación entre bolivianos”, indicó.

Pese a no confiar en la Justicia boliviana, la exmandataria interina dijo que “las defensas jurídicas se siguen en todas las instancias a pesar de que injusticia es la orden política de mantener encarcelada a Jeanine Áñez”.

Por su parte la hija de Áñez, Carolina Ribera, dijo a EFE que espera “que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) haga lo correcto, lo que le corresponde como un organismo de derechos humanos” de que su “madre ha sido sometida a abusos flagrantes por el poder político y que se haga justicia”.