Frida Kahlo, una luchadora mexicana con reconocimiento mundial

Su vida, desde temprana edad, estuvo marcada por la tragedia, a los 6 años enfermó de poliomielitis, lo que hizo que su pierna derecha quedara ligeramente más corta.

Foto: Pixabay.

A pesar de su trágica vida, no fue capaz de rendirse y persiguió sus gustos e ideales hasta el fin de sus días

Magdalena Carmen Fridakahlo Calderón, una mujer con gran influencia en el mundo, sinónimo de lucha, perseverancia y libertad, nació el 6 de julio de 1907 en la Ciudad de México, en casa de sus padres en aquel entonces, y que a la fecha se conoce como la Casa Azul.

Su vida, desde temprana edad, estuvo marcada por la tragedia, a los 6 años enfermó de poliomielitis, lo que hizo que su pierna derecha quedara ligeramente más corta, siendo motivo de burlas, pero no fue impedimento para destacar como una estudiante inquieta y aguerrida.

Frida fue una mujer con una belleza destacable, de labios rojos, cejas pobladas, y cabello azabache, el cual adornaba con flores, pero la desgracia no dejó de acechar su vida, y con solo 18 años de edad, el 17 de septiembre de 1925, sufrió un trágico accidente.

En ese entonces, el autobús donde viajaba fue arrollado por un tranvía, y ella quedó con graves consecuencia, fracturas en varios huesos, además de lesiones en la espina dorsal, quedando inmóvil por varios meses, momento en el que comenzó a pintar, lo que la ayudó a relacionarse con varios artistas importantes de la época, entre ellos, Tina Modotti y Diego Rivera.

Su acercamiento a la pintura fue innato, aunque el arte siempre estuvo engranado a su vida, gracias a su padre. Frida abandonó su anhelo de ser médico, desarrollando su habilidad pictórica durante sus días en la Casa Azul.

Mientras se recuperaba del accidente, el autorretrato fue la manera en la que Frida decidió comenzar a plasmar su existencia e identidad, la cual cuestionaba, así como la forma en la que percibía al mundo desde las cuatro paredes en las que se mantenía mientras se recuperaba, lo que se convirtió en tema principal de su trabajo artístico.

A la edad de 20 años, sus obras pictóricas llamaron la atención de Fernando Fernández, un respetado impresor amigo de su padre, quien no dudó en ofrecerle un puesto como aprendiz para copiar grabados del impresor sueco Anders Zorn, enseñándole la técnica artística.

Diego Rivera

Cuatro años después del accidente que marcaría para siempre la vida de Frida Kahlo, esta conoce a Diego Rivera, un privilegiado muralista que le llevaba 21 años de diferencia, y cae ante los encantos del artista, a pesar de la fama de ‘Don Juan’ que se murmuraba sobre el pintor en aquella época.

La madre de Frida, conociendo lo que se avecinaba para la vida de su hija, quiso advertir sobre su futuro tormentoso junto a la pareja que había elegido, pero su padre, al darse cuenta de la holgura económica que representaba la unión para ayudar a mejorar la salud de su hija después de 30 cirugías de reconstrucción, decidió no imponerse.

Diego y Frida se casaron el 21 de agosto de 1929, bajo una ceremonia simple en el Ayuntamiento de la ciudad natal de Frida, “el segundo gran accidente de mi vida”, así describió la artista su unión con el pintor de murales, en una confesión años más tarde.

Rivera es descrito como un genio y también un monstruo, lleva a Frida a vivir un infierno, pese a que le permitió abrirse paso a un ambiente intelectual repleto de artistas de renombre y políticos con reconocida trayectoria.

Después de su unión con Rivera, la salud de Frida sigue presentando complicaciones, mermando en tres oportunidades su deseo de ser madre y, sumado a ello, descubriendo las infidelidades de su esposo durante años, siendo una de las amantes, su hermana Cristina, por lo que Frida, decepcionada, decide divorciarse.

Se rumora que Frida también tuvo romances extramatrimoniales, tanto con hombres, como mujeres, incluso existen algunas biografías que narran los amoríos de Frida con algunas amantes de su esposo.

Obra de Frida

Frida, no se detiene y sigue ingeniado obras que trascienden gracias a sus modelos e inspiración en la cultura mexicana. La artista mantiene consigo sus raíces, mostrando el folclore mexicano y comparándolo con países europeos. Sus retratos no se quedan atrás, especialmente sus autorretratos.

“Pinto autorretratos porque estoy sola muy a menudo y porque soy la persona que más conozco”, afirmó Frida Kahlo en algún momento de su vida.

Con 37 años plasmó su obra titulada “la columna rota”, momento en el que se ve obligada a sustituir sus corsés de yeso por uno de acero. Con esta pintura logra plasmar su sufrimiento en la tela y traspasar sus sentimientos.

Al cumplir 40 años, Frida pensó en suicidarse, sin embargo, el destino se le adelanta y la noche del 12 al 13 de julio de 1054 falleció, luego de su cumpleaños 47, a causa de complicaciones de neumonía.