Guía corta del Feng Shui | Primera parte

Todo objeto en el mundo físico tiene una energía vital o chi bueno o malo, este puede ser modificado para que fluya de una u otra manera

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EnEspañol24.com- Uno de los sistemas filosóficos más antiguos del mundo proviene del lejano oriente, donde se desarrolló buscando la armonía de los objetos con la energía que emanan y cómo esta influye en la cotidianidad de las personas. Conocido desde entonces y en la actualidad como el feng shui.

Su traducción literal al castellano sería “viento y agua”, porque hace milenios era el estudio de la cultura china para conocer los cambios en la naturaleza y su influencia en la vida. Con el pasar de los siglos adquirió varias aristas y estudios, prevaleciendo las teorías de la energía de los objetos dentro de los espacios reducidos.

Esta energía a la que hace referencia el feng shui es denominada como el chi o qi, la cual mana a través de las personas y tiene ciertos puntos de mayor concentración.

Origen

En la época de la China imperial el feng shui era utilizado exclusivamente por la realeza y las clases altas, convirtiéndose en una regla de los antiguos arquitectos para edificar palacios, casas o tumbas, ya que existió la creencia que la disposición de esta influiría en la buena o mala fortuna de los descendientes del difunto.

Pero la llegada de las ideologías occidentales, que conformaron una República en China, ordenó la suprimir las prácticas ancestrales como el feng shui, por lo que su crecimiento se expandió en países de Europa y en América de norte con la llegada de exiliados y migrantes.

Energía vital o Chi

Todo objeto en el mundo físico tiene una energía vital o chi bueno o malo, este puede ser modificado para que fluya de una u otra manera. Este concepto está ligado intrínsecamente al de Ying y Yang sobre que todo lo existente en el universo tiene una cara y un reverso. Uno no puede separarse del otro porque unidos mantienen el equilibrio.

El chi se considera bueno cuando fluye con suavidad, en este caso puede traer fortuna, felicidad y prosperidad. Mientras el chi malo otorga mala suerte y dificultades financieras si es posicionado por un largo periodo de tiempo.

En el caso de las técnicas del feng shui, se busca canalizar el chi para que las energías buenas estén presentes la mayoría del tiempo, lo cual se puede lograr con la posición de muebles u objetos en general según puntos cardinales o estaciones del año.

Mapa de Bagua

Se trata de ocho trigramas (según su traducción del chino) que corresponden a las posiciones cardinales, un elemento de la naturaleza, un ser querido de la familia y una parte del cuerpo humano.

Su estructura se divide de la siguiente manera:

  • Norte: Carrera, trabajo y viaje de la vida. Agua. Negro y azul. Hijo del medio. Riñón, huesos, ano vulva y oído.
  • Noreste: Intelecto, conexiones y autoconocimiento. Tierra. Blanco, café y amarillo. Globos terráqueos, montañas y cristales de roca.  Hijo mayor. Estómago, pecho y manos.
  • Este: Antepasados, familia, salud. Madera. Verde. Fuentes y plantas. Hijo mayor. Pies, ligamentos y piernas.
  • Sureste: Finanzas, fortuna, prosperidad. Madera. Verde oscuro y azul. fuentes de agua. Hijo mayor. Huesos de la cadera.
  • Sur: Prestigio, reputación, reconocimiento. Fuego. Púrpura y Rojo. Velas. Hijo del medio. Corazón, arterias, ojos.
  • Suroeste: Relaciones y amor. Tierra. Rojo y amarillo. Feminidad, parejas y felicidad. Madre. Pecho, estómago, órganos internos.
  • Oeste: Creatividad, hijos y dinero. Metal. Gris y blanco. Creatividad. Hijo menor. Nariz, cabello, boca.
  • Noroeste: Viajes, benefactores, amigos. Metal. Gris, blanco y metálico.  Padre. Pulmones, piel y cabeza.

En un próximo artículo se explicará cómo ordenar la casa y sus objetos para que la energía buena del chi permanezca en cada espacio donde se desenvuelve la cotidianidad. Desde la entrada, la cocina, la sala, los dormitorios, el baño y el jardín.

Referencias