Hallan en Ecuador una abeja mitad hembra, mitad macho

Investigadores de Inabio y del Instituto Nacional de Pesquisas da Amazonia (INPA, de Brasil) indicaron que este es el primer caso de “ginandromorfismo”, encontrada en un sector de la provincia de Los Ríos

Foto de EFE

EnEspañol24.com.- El estatal Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) de Ecuador halló en el país una abeja andrógina, es decir, con características morfológicas de ambos sexos: mitad hembra, mitad macho.

Investigadores de Inabio y del Instituto Nacional de Pesquisas da Amazonia (INPA, de Brasil) indicaron que este es el primer caso de “ginandromorfismo” en la abeja de las orquídeas (Eulaema meriana), encontrada en un sector de la provincia de Los Ríos, en la región tropical del sureste de Ecuador, reseñó Efe.

El artículo científico sobre este hallazgo fue publicado en la prestigiosa revista internacional Sociobiology, reveló Inabio en un comunicado.

El individuo “presenta, en su mayoría, rasgos masculinos en su lado izquierdo y rasgos femeninos a la derecha”, explicaron.

Mientras que en el lado derecho de la cabeza del espécimen luce “una mandíbula grande y robusta, adornada con una hilera de dientes”, que es, según los investigadores, una característica normalmente encontrada en una hembra.

Pero “la mitad izquierda del insecto tenía los rasgos delicados de un macho”, una circunstancia que, tras “un rápido vistazo del resto del cuerpo de la abeja reveló mucho de lo mismo”.

Los investigadores Alex Pazmiño, de Inabio, y Marcio Oliveira, de INPA, destacaron que “este misterioso insecto es un ginandromorfo extremadamente raro, un animal que es anatómicamente mitad macho y mitad hembra, el primero encontrado en la especie Eulaema meriana, un tipo de abeja de las orquídeas nativa de América Central y Sudamérica”.

Las características intersexuales de estos individuos andróginos pueden atribuirse, posiblemente, a anomalías en el desarrollo de los embriones, eventos de doble fertilización o errores genéticos, plantearon los investigadores.

En el informe de Inabio se destacó el hecho de que, pese a las notables diferencias morfológicas entre sexos de abejas y las anomalías que presenta, el estudio científico tardó más de treinta años desde que el espécimen ingresó en una colección científica del Instituto.

Este retraso obedece, según Inabio, al “notable desconocimiento de la fauna de abejas nativas en Ecuador”, lo que sugiere, además, la importancia de continuar con las investigaciones sobre “este fantástico grupo de polinizadores”.