24 de febrero de 2024

Historia del sexo: Un ciclo que evolucionó y se retrajo por factores sociales y culturales

Anteriormente eran normales prácticas sexuales entre personas del mismo sexo, no existían calificativos como “homosexual” o “heterosexual” y se disfrutaba con todo tipo de posiciones sin estigmatizaciones

Foto de Pixabay

Anteriormente eran normales prácticas sexuales entre personas del mismo sexo, no existían calificativos como “homosexual” o “heterosexual” y se disfrutaba con todo tipo de posiciones sin estigmatizaciones

EnEspañol24.com- Desde los orígenes del ser humano, el sexo siempre ha estado presente, pasando de ser un acto netamente reproductivo a ser todo un símbolo dentro de la población, marcando diferentes momentos de la historia, desde guerras hasta conquistas, sin dejar de lado las venganzas y los despechos.

Se han descubierto imágenes del paleolítico que muestran a parejas besarse y abrazarse en aquella época, así como herramientas usadas para el embellecimiento y poder tener mayor grado de atracción para cautivar a la pareja. Además, se cree que, tanto el hombre como la mujer no eran fieles, en el caso de las segundas, tenían sexo con varios hombres hasta encontrar al mejor o el más fuerte.

La escritora Cristina Sáez, en su libro “Sexo en las Cavernas”, expone que las relaciones sexuales en aquel momento no estaban ligadas únicamente a la procreación, sino que también buscaban general placer, por lo que el arte de amar data de mucho tiempo atrás como un acto de saciar el apetito sexual.

Cuando los primeros Homo sapiens llegaron a Europa durante el Paleolítico ya conocían y practicaban posturas con grande imaginación, plasmando sus conocimientos en diferentes dibujos, grabados, placas de piedra y otros objetos, que pueden constituir un verdadero Kamasutra de la edad de las cavernas, imágenes que muestran un comportamiento más desinhibido que el de la sociedad actual.

Nuestros ancestros practicaban desde los comunes besos y abrazos, hasta masturbaciones, el uso de juguetes sexuales, consoladores, sexo oral y anal, relaciones entre el mismo sexo, voyerismo y todo tipo de posiciones sexuales. Incluso en diferentes épocas y regiones del mundo el derroche sexual estaba presente y sus principales practicantes eran los reyes y emperadores.

La antigua Roma y el sexo

En la Roma antigua son muchas las historias relacionadas con diferentes sectores y actividades, y las relaciones sexuales no escapan de ello, se puede decir que era una de las prácticas más habituales para la época. Además, se conocen algunas perversiones de los emperadores con inclinaciones sexuales algo extrañas, desde observar filas de jóvenes manteniendo relaciones sexuales hasta sexo con las hermanas.

Pese a que la sociedad romana tenía una serie de reglas, como el resto, mientras las personas importantes no supieran lo que ocurría, no habría de qué preocuparse, pues el estatus social lo era todo en Roma. Para aquel entonces no existían etiquetas como “homosexualidad” o “heterosexualidad”, pues el sexo era eso, simplemente sexo sin importar con quien se realizara.

Por toda la ciudad existían sitios de prostitución, sin contar que usaban a sus esclavos como juguetes sexuales al ser vistos como parte de su propiedad y de la cual podían disponer a su antojo. Las tabernas ofrecían servicios sexuales de las camareras y la prostitución era un servicio accesible gracias a sus bajos costos, no era mayor al precio de una copa mala de vino.

El sexo y las costumbres en la antigua Grecia

En la antigua Grecia no había limitaciones tan estrictas a la hora de llevar a cabo el acto sexual, por el contrario, en aquel entonces eran de mente abierta a todas las prácticas que se pudiesen llevar a cabo. Tanto que organizaban fiestas para honrar al Dios Dionisio, con vino desbordado en los banquetes para después practicar orgías, dándole todo el uso a la palabra, pues eran realmente fiestas sexuales.

Al igual que en Roma, las relaciones homosexuales no estaban mal vistas, filósofos las ponían en práctica entre ellos y también, en ocasiones, incluían a sus discípulos, pues para aquel entonces mantener relaciones con una mujer resultaba vulgar y poco creativo, pues solo estaba vista para procrear, por el contrario, las relaciones entre hombres merecían respeto. Generalmente estos encuentros se daban entre un hombre mayor y uno más joven.

También la prostitución era algo común y extendido en la antigua Grecia, en Atenas existía gran cantidad de burdeles donde mujeres mantenían relaciones con hombres de menor estatus social y cultural. Mientras que la gente pudiente asistía a los servicios de jóvenes chicos que, casi siempre, eran vendidos por sus propias familias.

La sexualidad en la actualidad

Las relaciones sexuales, como el resto de las situaciones, evolucionaron a la vez que lo hizo la mentalidad del ser humano, inició en la prehistoria para satisfacer la necesidad reproductiva, posteriormente abarcó un lugar en las creencias religiosas para ser reprimida y perseguida por la sociedad y las diferentes ideologías y estigmas de las comunidades y culturas.

Actualmente, la propia sociedad se cohíbe de explorar la sexualidad más allá de lo que se considera correcto por las reglas sociales y culturales, sin echarle un vistazo a nuestros antepasados y conocer la evolución de las relaciones sexuales y su desarrollo desde la parte más simple, la reproducción, hasta el propio acto del placer.