Homosexuales, identificados con un triángulo rosa para ser objeto de torturas por los nazis

Fue un símbolo de lucha y de unión de la comunidad LGBT después en 1970 para honrar a la población homosexual asediada en aquel entonces

Foto de EFE

EnEspañol24.com.- El nazismo, holocausto o las acciones del Tercer Reich, dejaron a su paso millones víctimas, entre ellas, ‘varias miles’ de personas homosexuales, quienes fueron las más olvidadas y las menos mencionadas de la época, principalmente los gays, que sufrieron una gran persecución, viviendo una represión sin reconocimiento, hasta casi el siglo XXI.

El holocausto estuvo dirigido principalmente a asesinar a judíos, eslavos, gitanos, discapacitados, testigos de Jehová, opositores al régimen y homosexuales de sexo masculino. Las cifras totales o precisas de esta mortandad es incalculable, se presume que en el caso de asesinatos gays, y su índice de mortalidad rondaba el 60% con relación a la de los judíos, y los sobrevivientes del Holocausto con esta inclinación sexual fueron menos de 20.

Pero, ¿Cómo los diferenciaban en los campos de concentración?

Existe un símbolo que hoy en día se asocia con el orgullo gay, pero durante el régimen de Adolf Hitler fue usado para diferenciar a los homosexuales en los campos de concentración nazi, se trata de un triángulo rosa. Sin embargo, además de este, existía uno amarillo que se superponía sobre el rosa a la altura del pecho, para identificar a los judíos homosexuales, considerados el peor nivel de prisioneros.

Los nazis veían el ser homosexual como una “enfermedad degenerada” que debía ser sanada, para ello instauraron un mecanismo para tortura, criminalización y demás prácticas aberrantes para enfrentarse a esos acotos que consideraban fuera de lo natural. También crearon listas rosas, en las que muchos de ellos eran enviados a campos de concentración y a otros los sometían a experimentos inhumanos para “curar de raíz la enfermedad”.

También creían que los homosexuales como hombres débiles que no podrían defender a Alemania, que no serían capaces de producir hijos y por ende no darían al país un aumento en la tasa de natalidad, además mantenían que las razas inferiores producían más hijos, y para ellos, cualquier situación que redujera la reproducción alemana era considerada un peligro para la raza.

Al ser considerados lo peor de los prisioneros que estaban en el lugar, eran objeto de tratos despiadados por los militares alemanes, pero también por los otros detenidos, al creerse con mayores derechos que los homosexuales, haciéndolos más sensibles y propensos a torturas, humillaciones y abuso sexual. Fueron sujetos a experimentos hormonales, lobotomías, violaciones y otros tratos severos para modificar su comportamiento.

Algunos de los acusados homosexuales en casos criminales o en campos de concentración podían optar por la castración a cambió de sentencias menores. Pero más adelantes eran los propios jueces o líderes de la SS que podían autorizar la castración de un prisionero, pese a no tener su consentimiento.

Tras la caída del nazismo, continuaron las condenas de esta población en Alemania, tenían dificultades laborales y personales al ser oficialmente ‘delincuentes con antecedentes sexuales’, sufriendo en negacionismo, la vergüenza y el silencio, más no estuvieron bajo la violencia física y verbal.

Uso del triángulo rosa como símbolo de orgullo gay

Para 1970 la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBT) comenzaron a usar el símbolo del triángulo rosa en todo el mundo como muestra de reconocimiento a las víctimas del genocidio nazi sobre los homosexuales.

También tenía como objetivo hacer visible la unificación del movimiento, con la figura del triángulo rosa invertido, para hacer visible la lucha activa contra el SIDA. Sin embargo, más adelante el símbolo fue sustituido por la bandera arcoíris, actual símbolo del orgullo gay, la cual ondeó por primera vez el 25 de junio de 1978 en San Francisco, Estados Unidos.