1 de marzo de 2024

Hospital de Castellón registra el primer caso clínico de “gaming disorder”

Un joven presentó un trastorno en el comportamiento que le llevó al aislamiento en su domicilio, tras declararse adicto al videojuego Fortnite.

EFE/Domenech Castelló

EnEspañol24.com- Un menor natural de la ciudad de Castellón es el primer caso clínico conocido de adicción grave al videojuego Fortnite, informó el equipo médico del principal hospital de la región.

El joven estuvo ingresado por dos meses, al presentar un trastorno en su comportamiento que le llevó al aislamiento en su domicilio o el rechazo a las interacciones sociales. El término clínico otorgado por la OMS para este trastorno es el de “gaming disorder” (trastorno del juego).

El menor fue hospitalizado después de presentar síntomas de grave adicción comportamental al videojuego Fortnite, que incluían aislamiento en domicilio, rechazo a interacciones sociales con negación a acudir a servicios sanitarios, inflexibilidad personal persistente, escaso interés por su entorno y muy selectivo en sus gustos y con actividades restrictivas.

Además, presentaba alteraciones en el desempeño de las actividades básicas de la vida diaria, en la toma del tratamiento prescrito en el hospital de día y en el ritmo de sueño, según informó el equipo médico que lo atendió.

Se trataba de un menor con un muy alto rendimiento académico previo. La familia había observado desde el inicio del comienzo del curso mayor absentismo escolar, ruptura de los horarios de descanso y desvinculación del ritmo del curso coincidiendo con un cambio de clase.

Según los especialistas, la generalización del uso de nuevas tecnologías en la vida cotidiana y el ocio ha sacado a relucir potenciales perjuicios del uso inadecuado de los videojuegos y la necesidad de tratamiento especializado en aquellas personas con signos de adicción comportamental.

Tras la evaluación, los profesionales plantean que la adicción a los videojuegos actúa como reguladora del intenso malestar por la pérdida de un familiar y por la ansiedad derivada del aumento del nivel de exigencia en el contexto educativo.

El tratamiento del menor se realizó trabajando tanto con él como con su familia y los resultados mostraron una disminución significativa del uso de pantallas (en una primera fase después de la hospitalización con supervisión y únicamente para contacto con iguales para fomentar su socialización), así como una mejoría del funcionamiento personal y social del paciente.

Los especialistas implicados en el estudio han advertido sobre la necesidad de prestar atención a los comportamientos de los menores entre los que se ha extendido el uso de los videojuegos dada “la precocidad creciente en su consumo”, especialmente por “la falta de maduración en las funciones ejecutivas y cognitivas durante la adolescencia”.

EFE.