Incendios arrasan el centro de España

Las llamas consumen el Valle del Amblés tras la declaración de un violento incendio entre los términos municipales de Navalacruz y Cepeda la Mora, ambos situados en la provincia de Ávila.

EFE/Raúl Sanchidrián

EnEspañol24.com- La provincia de Ávila, en el centro de España, mantiene varios focos de incendios que arrasan la mayoría de sus bosques, con especial alerta en las llamas entre Navalacruz y Cepeda La Mora, que ya han calcinado más de 12.000 hectáreas y desalojado a cientos de personas.

El fuego sitia a la Sierra de Gredos. Las llamas consumen el Valle del Amblés tras la declaración de un violento incendio entre los términos municipales de Navalacruz y Cepeda la Mora, ambos situados en la provincia de Ávila.

El origen se haya en la avería de un vehículo en la carretera N-502. El sábado 14 de agosto el coche comenzó a arder a las 11:00 hora local. Después, prendió toda la ladera. El desastre ígneo ha crecido hasta desplegarse por un área de 40 kilómetros.

El incendio ha calcinado más de 12.000 hectáreas, según estimaciones de la Delegación del Gobierno. Se define “como uno de los más graves” registrados en Ávila y también en Castilla y León en los últimos años. Probablemente el peor en lo que llevamos de año en España. Las altas temperaturas y las fuertes rachas de viento avivaron un fuego del que no se esperaban consecuencias fatales.

Las llamas han obligado a evacuar a cerca de 1.000 personas de la comarca. Los vecinos de las poblaciones de Villaviciosa, Robledillo, Palacio de Sotalbo, Sotalbo y Riofrío han tenido que abandonar sus domicilios. Una parte de ellos se han refugiado temporalmente en el Centro de Usos Múltiples Carlos Sastre y el Centro de Congresos y Exposiciones Lienzo Norte, habilitados por el Ayuntamiento de Ávila.

El olor a matorral quemado alcanza a la propia capital abulense. Situada a unos 20 kilómetros del fuego, las cenizas y las pavesas se posan sobre el suelo de la ciudad. “Qué ganas de llorar”, comenta un vecino de la urbe en redes sociales. Los nervios campan entre los desalojados. El incendio ha destruido kilómetros de monte, pero también varias viviendas, granjas y explotaciones ganaderas. Hasta cinco carreteras permanecen cortadas por la incidencia de las llamas.

Según la Junta de Castilla y León, su nivel de peligrosidad escala a nivel 2, en un barómetro entre 0 y 3. En total, más de medio millar de operarios trabajan en la extinción del fuego. El Gobierno autonómico explicó a última hora del domingo 15 de agosto que “tienen todos medios propios posibles” involucrados en las tareas de control.

También se han desplazado a Ávila técnicos del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico y en torno a 150 efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME). Además, han llegado refuerzos de las comunidades autónomas cercanas. Por ejemplo, la Xunta de Galicia ha confirmado el envío cuatro brigadas, dos agentes, un técnico, dos motobombas y un camión cisterna.

En redes sociales, las autoridades castellanoleonesas se muestran positivas. El incendio ha tenido una evolución positiva durante la madrugada del domingo al lunes. “Después de una noche que ha favorecido la evolución del incendio, se incorporan los medios aéreos y se sigue trabajando con numerosos efectivos para poder estabilizar y controlar las llamas”, ha destacado la Junta de Castilla y León vía Twitter.

Sputnik.