Crianza homoparental no se diferencia de la heterosexual en educación y cuidado de sus hijos

Investigaciones donde se comparan crianzas homoparentales y heterosexuales tampoco exponen diferencias en el desarrollo cognitivo de los niños.

Foto: Pixabay.

Las parejas del mismo sexo tienen las mismas aptitudes que las conformadas por un hombre y una mujer en cuanto a criar a los niños

Millones de niños son criados por una pareja de padres homosexuales o lesbianas, o simplemente por uno de ellos. Para algunos puede causar confusión, pero otros lo toman de una manera natural, pues hay que tener en cuenta que, en cualquier aspecto de la vida, ser diferente puede causar frustración, confusión o miedo, sin embargo, no hay de qué preocuparse.

Hay múltiples estudios en torno a la crianza homoparental que demuestran que los niños criados por padres homosexuales o madres heterosexuales son igual de felices consigo y su propio género, de la misma manera que aquellos que son educados bajo el cuidado de padres heterosexuales, pues no muestran diferencias a la hora de elegir actividades, intereses o amigos.

Investigaciones donde se comparan crianzas homoparentales y heterosexuales tampoco exponen diferencias en el desarrollo cognitivo de los niños, su psicología, adaptación social e incluso la popularidad entre sus compañeros y amigos, tienen relaciones satisfactorias con su entorno social y también con las de pareja, más adelante.

Tal es el caso de una investigación del The New England Journal of Medicine, que mostró el impacto del desarrollo infantil de los niños criados en hogares con dos papás o mamás, donde no se presentó ninguna alteración. Personas de 25 años analizadas demostraron que su desarrollo cognitivo y psicológico no tenía diferencias con aquellos criados por padres heterosexuales. Sin embargo, el estudio arrojó que el primer grupo exhibieron menos dificultades en general, comparados con los segundos.

A esa misma tendencia de resultados se apegó el estudio publicado por el Medical Journal Medicine of Australia, pero con una diferencia. Los niños procedentes de hogares homoparentales recibieron una calidad mayor en la crianza, mostrando mayor flexibilidad sobre roles de género, diversidad sexual y tipos de familias, más allá de la heterosexual o en la que ellos mismos se desenvuelven.

Tanto las personas gays y las lesbianas cuentan con las mismas capacidades, habilidades y aptitudes para la crianza de sus hijos, sin que su orientación sexual afecte el desarrollo o la toma de decisiones de ellos, pues la orientación sexual de los padres no tiene relación con la identidad que sus hijos adopten en un futuro cercano o lejano.

En conclusión, se puede decir que el punto más importante de la crianza de los niños, más allá de si los padres dos hombres, dos mujeres o una pareja heterosexual, es la confianza y apoyo que se les brinda durante su desarrollo y la educación que se les ofrece en todos los aspectos de la vida, incluyendo la parte sexual.