Parafilias sexuales, conductas que afectan la vida diaria de quienes las padecen

Las carencias en la educación sexual, e incluso la general, también suelen tener relación con las conductas que derivan a la parafilia.

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Estas situaciones se pueden generar a causa de episodios específicos que hayan marcado la vida de quienes las presentan

Las parafilias o taras sexuales consisten en la presencia de conductas o fantasías de índole sexual frecuentes e intensas de tipo excitatorio, las cuales incluyen objetos inanimados, niños o adultos sin su consentimiento y estas actitudes causan angustia o problemas de funcionamiento en la persona afectas y a aquellos a quienes perjudica.

La historia de las parafilias se remonta al origen de la humanidad y puede calificarse como una de las que más interés y curiosidad ha despertado a lo largo del tiempo. Desde el comienzo, la sexualidad de los seres humanos se ha restringido, pese a que esta suele ser sin límites, la cultura o religión, suelen influir y derivar en castigos de las costumbres sexuales de las diferentes épocas.

Existen factores determinantes y predisponentes para que una persona llegue a tener un trastorno sexual en el futuro, después de atravesar por un hábito en concreto, circunstancias específicas o un episodio vital que marcó su vida, bien sea problemas relacionados con la familia o experiencias traumáticas en la adolescencia.

Las carencias en la educación sexual, e incluso la general, también suelen tener relación con las conductas que derivan a la parafilia. Uno de los actos que se pueden relacionar con las parafilias, generalmente son la pedofilia o el masoquismo, uno de los problemas más recurrentes de abusos en la infancia, pero en estos últimos casos no solo son exclusivos de las parafilias, también incluyen disfunciones futuras.

Es importante conocer que en las relaciones y fantasías sexuales de adultos comúnmente se presenta cierto grado de variedad, pero estas no representan algún tipo de riesgo lesivo y pueden recrear una escena repleta de erotismo, sensualidad y excitación si ambas partes están de acuerdo con su práctica.

Pero, cuando las conductas sexuales tienden a causar algún tipo de daño o alteran la capacidad de las personas para ejecutar eficientemente sus actividades diarias, son consideradas trastornos parafílicos y su malestar puede ser el resultado de las reacciones del resto de los individuos ante su comportamiento, o por el sentimiento de culpa al saber que su conducta es socialmente inaceptable.

La mayoría de las personas que presentan trastornos parafílicos son hombres, incluso pueden llegar a presentar más de un tipo de parafilia. Estas personas también tienden a mostrar un trastorno de personalidad, puede ser como personas antisociales o una personalidad narcisista.

Estas conductas suelen aparecer durante la adolescencia, hay estudios que señalan que 50% de los casos de las parafilias tienen su desarrollo antes de los 18 años. Sin embargo, para ser calificadas como parafilias, las fantasías, impulsos y comportamientos se tienen que presentar por un periodo mínimo de seis meses.

Las parafilias o estas conductas ocasionan un malestar significativo en la persona que la presenta puesto que interfieren en las áreas más importantes de su vida. Se debe hacer la aclaratoria que, si no producen malestar en la persona, simplemente no se trataría de una parafilia.

Los trastornos parafílicos se observan con mayor incidencia en hombres que en mujeres, e investigaciones destacan que cerca de 50% de ellos están casados.

Todas las personas en el mundo, bien sea en mayor o menor medida, presentan algún tipo de filia a nivel sexual y en otros aspectos, no obstante, lo importante es reconocerse y saber identificar cuáles son nuestros gustos para aprender a manejarlos de forma adecuada sin generarnos malestar a nosotros o incomodidades a quienes nos rodean.