Kilitos de más en las mujeres ayudan a mantener una buena relación sexual

Ser unas tallas más grandes o tener unos kilos de más, no se trata de ser una persona obesa y se debe saber diferenciar.

Foto: Pixabay.

Pueden disfrutar de diferentes posturas a comparación de alguien con una figura delgada

Las mujeres de tallas grandes o con kilitos de más también tienen atributos que vuelven loco al sexo masculino. Sus curvas las hacen más atractivas y algunos tienen preferencia por este grupo de mujeres porque “tienen más de donde agarrar”, además de ser un poco más arriesgadas que el resto, disfrutando de posiciones más divertidas.

Las mujeres curvilíneas tienen más aguante para aquellas posiciones que puedan lastimar a quienes no poseen tanta carne. Además, no se basan en prejuicios, se aceptan y aceptan a su pareja tal cual es, pues se sienten sexys y femeninas con sus curvas, con la confianza de sumergirse en nuevas experiencias.

A estas mujeres también les gusta el sexo y por ello buscan las formas para tener un encuentro sexual placentero. Puede que a muchos no les cause atracción una mujer gorda, pero al final del día estas tienen las mismas cualidades y atributos que una mujer delgada, hasta en mayores proporciones.

A las mujeres de curvas pronunciadas les atrae tocar y besar otros cuerpos como cualquier persona que se sienta atraída por las relaciones íntimas y sexuales, pero también les gustas sentir esas sensaciones, pues el hecho de que tengan unos kilos de más, no quiere decir que sean ajenas a estos sentimientos.

Un punto a su favor es que pueden conocer su cuerpo más que otras mujeres, se tocan, acarician y descubren por sí mismas qué les gusta y cuáles terminaciones le suben la lívido, así que se permiten decirles a sus parejas las caricias o posiciones que les excitan y así disfrutar de un encuentro placentero.

¿Obesidad o kilos de más?

Ser unas tallas más grandes o tener unos kilos de más, no se trata de ser una persona obesa, pero cuando el peso va más allá de lo establecido para nuestra salud y bienestar físico, repercutiendo en actividades diarias que se realizan sin mayor esfuerzo, en ese momento se puede hablar de obesidad y un problema para la persona que la padece.

El exceso de peso también afecta la parte sexual, pues tanto en hombres como mujeres produce una disminución en los niveles de testosterona, la hormona que se encarga, entre otras cosas, de regular el deseo sexual, a esto se le suman algunos problemas emocionales que derivan en una baja autoestima.

Hay que recordar que la obesidad impide realizar actividades físicas o estas se tornan muchas veces extenuantes, y el sexo se trata de un ejercicio cardiovascular al que se le añade una dosis completa de placer, lo que lleva a complicaciones a la hora de intimar con la pareja por tiempo prolongado o realizar diferentes posiciones que pueden llegar a sentirse más forzadas que placenteras.

Existen algunos estudios que señalan que, en muchas ocasiones, las personas con sobrepeso tienden a llevar una vida sexual rutinaria, básica y poco satisfactoria. Es por ello que se debe tener cuidado entre lo que engloba a una mujer curvilínea con atributos de grandes proporciones y la gordura como patología.