17 de abril de 2024

La llegada del primer hijo lleva de la mano una disminución de las relaciones sexuales

Después del parto viene la lactancia y ambos dejan consecuencias directas en la vagina y su lubricación.

Foto: Pixabay.

Los cambios físicos y psicológicos de la mujer la cohíben al momento de tener un encuentro sexual con su pareja

Al momento de tener un hijo, la vida de toda pareja cambia en todos los aspectos, incluyendo la sexual. Casi la mitad de las mujeres y hombres después de la llegada del bebé opinan que su experiencia sexual ha sido peor, pues en algunos casos el deseo sexual disminuye 61% en las mujeres y 47% en los hombres y a esto se le añade la dificultad para encontrar el momento adecuado.

El nuevo miembro de la familia llega para alterar los encuentros sexuales espontáneos de la pareja, incluso al momento del embarazo se puede notar un cambio significativo a causa de factores físicos y psicológicos tanto en la mujer, como el hombre, en este último caso suele producirse rechazo hacia la mujer por los cambios que presenta su cuerpo en esta etapa.

Sumado a ello están los cambios bioquímicos, después del parto viene la lactancia y ambos dejan consecuencias directas en la vagina y su lubricación, lo que se traduce en relaciones sexuales más dolorosas y el coito se vuelve incómodo. Una situación que le toma tiempo a las mujeres para recuperar su actividad sexual a la que estaban acostumbradas.

En diferentes encuestas donde participaron mujeres después del embarazo, estas comentaron que intentaron mantener relaciones sexuales, pero que no podían y las principales causas eran su estado físico en ese momento y estilo de vida. Los seis meses posteriores al nacimiento del bebé todavía, algunas sienten que no han vuelto a la normalidad física y emocional.

Se dice que con la llegada del primer bebé hasta las parejas menos tradicionales llegan a adoptar estas posturas, pues la mujer se encarga de la mayor parte de las tareas del hogar, mientras que para el hombre esta situación para desapercibida. Cuando las mujeres reciben una educación igualitaria y llega el bebé que les cambia ese estilo de vida, suelen sentirse incómodas al reconocer que comenzaron a adoptar roles tradiciones, haciendo que también influya en las relaciones íntimas.

Sin embargo, existen maneras de avivar la llama sexual en la pareja, empezando por negociar y llegar a acuerdos en todo desde el primer momento y ambos deben buscar el momento adecuado para los dos, después de la llegada del bebé para así fortalecer la relación de la manera más sana posible.