La ONU solo ha recibido un 10 % del dinero para ayudar a Turquía tras el sismo

Registro general este martes, 7 de marzo, de la demolición de un edificio afectado por el terremoto del pasdado 20 de febrero, en Kahramanmaras (Turquía). EFE/Sedat Suna

Enespanol24.com- La ONU solo ha recibido hasta ahora alrededor de un 10 % de los 1.000 millones de dólares que solicitó a los donantes para facilitar ayuda humanitaria de emergencia a los afectados por el terremoto que golpeó Turquía el mes pasado, según dijo este martes la organización.

“Necesitamos fondos adicionales para poder cubrir las necesidades humanitarias”, dijo a los periodistas por videoconferencia el coordinador humanitario de Naciones Unidas en el país, Álvaro Rodríguez.

Según Rodríguez, de los 1.000 millones de dólares pedidos por la ONU para cubrir ayuda durante un periodo de tres meses, únicamente se han obtenido hasta ahora unos 100 millones, con Alemania y Estados Unidos como los principales contribuyentes.

Los principales desafíos ahora mismo son contar con cientos de miles de tiendas de campaña para alojar a población afectada, alimentos -en especial comida caliente- y apoyo médico y psicosocial.

Si no se reciben los fondos necesarios, explicó Rodríguez, uno de los principales problemas es que se verá un mayor desplazamiento de población de las zonas afectadas a otras regiones donde pueden encontrar algún tipo de apoyo.

Los terremotos que asolaron Turquía a comienzos de febrero han dejado unos 50.000 muertos en el país, unos 200.000 edificios destruidos o dañados y entre un millón y dos millones de personas desplazadas de sus hogares, recordó.

Los primeros cálculos apuntan a que se necesitarán más de 100.000 millones de dólares para reconstruir las zonas de Turquía afectadas, según una evaluación conjunta presentada este lunes por la ONU, el Banco Mundial, la Unión Europea y el Gobierno turco.

Esta cifra no incluye la financiación de la reconstrucción de las localidades en el norte de Siria que también resultaron devastadas por el desastre natural y donde la provisión de ayuda humanitaria es más difícil por razones de seguridad y logísticas.