Laika: La perra cosmonauta que consiguió un triste final

La canina está inscrita en los libros de historia como una heroína para los seres humanos

Foto: AP

EnEspañol24.com- El 3 de noviembre de 1957 la humanidad realizó uno de los hitos más importantes en la carrera espacial del siglo XX, en esa fecha se logró colocar al primer ser vivo en la órbita terrestre. Aunque no se trató de una persona, sino de una perra mestiza de corta edad, conocida mundialmente como Laika.

La canina está inscrita en los libros de historia como una heroína para los seres humanos, y seguro que de tener razonamiento los perros sería la más importante de todos ellos.

El hito se logró con el lanzamiento de la sonda espacial Sputnik 2, programa espacial de la antigua Unión Soviética que logró un gran éxito en la mayoría de sus misiones. Esta sonda tenía como objetivo transportar material biológico fuera del espacio, con ello monitorear los valores y alteraciones al estar bajo condiciones extremas, hasta ese momento poco exploradas.

Sputnik 2 fue un proyecto desarrollado por el científico soviético Vladimir Yazdovsky, quien recibió una llamada directa del primer ministro de su país, Nikita Khrushechev, para que adelantara el lanzamiento en solo un mes, con motivo de la celebración de los 40 años de la revolución bolchevique.

Sobre Laika se conoce que fue una perrita mestiza, con origen de varias razas de canes, de unos tres años y medio de edad, que anduvo un tiempo deambulando por las calles de Moscú. Hasta que fue rescatada para iniciar las pruebas de resistencias que exigía la complicada misión.

Controversia

Luego del lanzamiento, cuando se comunicó a la opinión pública que Laika no podía ser rescatada del espacio, varias organizaciones en pro de los derechos para los animales alzaron su voz para rechazar el hecho. Aunque a mediados del siglo XX, estas organizaciones estaban lejos de tener la fuerza de protesta y convocatoria que en la actualidad, marcó un precedente para la historia.

La Unión Soviética originalmente comunicó que la perra falleció al sexto día, por eutanasia inducida de forma remota para evitarle sufrimiento por la falta de oxígeno. Sin embargo, muchos años después, se descubrió que toda aquella información era propaganda soviética.

Lo cierto es que Laika sufrió hiperventilación y taquicardia hasta su muerte, muy asustada y hambrienta apenas unas horas después del lanzamiento, El verdadero motivo, habría sido el sobrecalentamiento de la cápsula, combinado con el estrés al que fue sometido.

Posteriormente se reveló que los perros participantes en las pruebas, debieron enfrentar encierros en cápsulas diminutas durante días enteros, alteraciones radicales de las condiciones termo-atmosféricas, así como a estresantes exámenes sensoriales. Además, por el poco tiempo para preparar la misión, desde un principio se planteó un viaje de ida, pero sin el regreso del animal.

Cultura popular

Laika dejó un legado para la posteridad, con decenas de obras de arte (pinturas y esculturas). Entre las que destacan las esculturas de La Ciudad de las Estrellas (1972) y Moscú (2008).

En algunos países se produjeron estampillas postales con la imagen de la perra Laika, en conmemoración de su vuelo. También existieron marcas de chocolates y cigarrillos que fueron nombrados en su memoria; mientras en internet aún se venden a un alto precio los suvenires de colección, con motivo de Laika.

Referencias