Louis Gluck, gana Premio Nobel de Literatura 2020 por honrar la voz femenina

El venezolano Adalber Salas describió la forma de escritura de la poeta como “una suerte de universo textual”.

Archivo EFE

Es una poeta que plasma intimidad en sus obras y cercanía para tener esa conexión con sus lectores

Enespañol24.com– Nacida en la ciudad de Nueva York en 1943, la poeta Louis Gluck creció en Long Island y obtuvo la licenciatura en 1961 por la George W. Hewlett High School. Tiempo después asistió al Sarah Lawrence College en Yonkers, en Nueva York y a la Universidad de Columbia. Siendo joven padeció de anorexia y su enfermedad la reflejó en sus poemarios.

Sus temas se caracterizan por hablar de la infancia y la familia, la estrecha relación entre padres y hermanos, de donde se inspira para buscar lo universal, plasmando los mitos y motivos clásicos en la mayoría de sus escritos.

Louise Glück reside en Cambridge (Massachusetts) y es profesora de inglés en la Universidad de Yale. Su primer libro es Firstborn de 1968. Su labor literaria la ha hecho merecedora de varios premios como el Pulitzer (1993) por “El iris salvaje” y el Nacional del Libro (2014).

En 2020 recibió uno de los más grandes premios que se otorgan a la literatura, le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura para “honrar la voz íntima y privada, que la expresión pública a veces puede aumentar o extender, pero nunca reemplazar”. Obteniendo el galardón por su estilo completamente nutrido, con una narración seductora e íntima.

“En sus poemas, el yo escucha lo que queda de sus sueños e ilusiones, y nadie puede ser más duro que ella para afrontar las ilusiones del yo”, escribe en la motivación del premio el presidente del Comité Nobel de Literatura, Anders Olsson.

“Las competiciones de este tipo, por honor, por grandes recompensas, me parecían naturales; los mitos que fueron mi primera lectura se llenaron de ellos. El poema más grande del mundo me pareció, incluso cuando era muy joven, el más alto de los grandes honores. Esta era también la forma en que mi hermana y yo estábamos siendo criadas, para salvar a Francia (Juana de Arco), para descubrir el radio (Marie Curie). Más tarde comencé a comprender los peligros y las limitaciones del pensamiento jerárquico, pero en mi infancia parecía importante conferir un premio”, fue parte del discurso de la poeta que ofreció desde su casa en Cambridge.

Asimismo, destacó que este homenaje por parte de la Academia Sueca fue por su trabajo a la hora de mantener con premisa el honrar y destacar la voz íntima que plasma en sus escritos y que muchos de sus colegas olvidan.

“Aquellos de nosotros que escribimos libros probablemente deseamos llegar a muchos. Pero algunos poetas no ven llegar a muchos en términos espaciales, como en el auditorio lleno. Ven llegar a muchos de forma temporal, secuencial, muchos a lo largo del tiempo, hacia el futuro, pero de alguna manera profunda estos lectores siempre vienen solos, uno por uno”, comentó Gluck.

El venezolano Adalber Salas, encargado de la traducción al castellano del poemario “Una Vida del Pueblo”, describió la forma de escritura de la poeta como “una suerte de universo textual en el que hay una intimidad tremenda”, sin importar cuál sea el objetivo de la narración y va desde los personajes hasta las locaciones que desarrolla a lo largo de sus textos.