Masturbación una práctica sexual objeto de polémica por creencias religiosas

En la actualidad, hay quienes todavía critican el acto de la masturbación, alegando que es un hábito egoísta.

Foto: Pixabay.

Masturbación una práctica sexual objeto de polémica por creencias religiosas

Algunas culturas pueden considerarla “perversa” aunque no exista escrito alguno que la califique como tal

Antes de entrar en materia hay que explicar lo que es la masturbación, se define como la estimulación manual de los órganos genitales con la finalidad de obtener placer. Generalmente se piensa en ello como un acto individual, pero también se puede llevar a cabo en las relaciones sexuales con la pareja.

En la Biblia no existe una parte específica en la que se mencione la masturbación como pecado o no. Uno de sus pasajes y el que más se puede acercar a una postura en cuanto a esta práctica es el de la historia de Onán, en Génesis 38:9-10, pues algunos creen lo interpretan para decir que “verter en tierra” era o es considerado un pecado, pero ese no es el significado del mismo, pues Onán no fue condenado por “verter en tierra” sino por sus actitudes rebeles.

La Biblia no habla explícitamente en ninguna de sus páginas acerca de la masturbación como pecado. Sin embargo, puede que las acciones que conducen al camino de la masturbación sean consideradas pecaminosas, pues generalmente está práctica se desenvuelve a través de pensamientos de lujuria, estimulación sexual o pornografía, siendo estas las situaciones que puedan ser temas de controversia.

Los pensamientos inmorales, la pornografía y la lujuria sí son considerados pecado, por eso se tiene la creencia que, al eliminarlos, con esto se disminuye el deseo de la masturbación y esta se convertirá en una tentación mucho menor. La cultura, tradiciones y religión de algunas sociedades llevan a las personas a luchar con una presunta culpa por el hecho de incurrir en la autoestimulación, pero por lo que realmente deberían preocuparse, según lo expuesto en la biblia, es en las acciones que llevan a la masturbación.

Además, en las santas escrituras hay plasmado otro pasaje que, en ocasiones suele usarse como evidencia de que la masturbación es un pecado. Se trata de Mateo 5:27-30, en el que Jesús se pronuncia en contra de tener pensamientos lujuriosos y, posteriormente reza: “Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti”, sin embargo y pese a que existe una relación entre los pensamientos lujuriosos y la masturbación, se cree poco probable que Jesús se refiriera al pecado de la masturbación específicamente en estas letras.

No obstante, en la actualidad el tema de la masturbación continúa siendo uno de los pocos favoritos de las personas, en el mundo en que vivimos, todavía la gente se pregunta si la autoestimulación está mal. Pero se debe recordar que los seres humanos somos sexuales por naturaleza, sin importar la sociedad o la cultura en la que se desenvuelvan. El sexo está inmerso en las pantallas de televisión, quioscos de revistas y diarios, sin restarle importancia a los propios pensamientos individuales.

Hablando biológicamente, la conducta sexual humana asegura la continuación de la raza humana, pero se debe tener claro que el sexo no es solo para la reproducción. Sin embargo, la manera en la que se desarrolla la intimidad puede ser considerada en algunas culturas, un tabú, y la masturbación no escapa de ello, llegando a calificarse como perversión incluso.

Algunas personas tienden a preguntar en privado o cuestionarse a sí mismos si la masturbación es algo malo, pues puede describirse como una forma de inmoralidad sexual que no honra a Dios. En ese sentido, la autoestimulación entra en un mundo en el cual los pensamientos y las acciones generan autodisciplina. En la actualidad, hay quienes todavía critican el acto de la masturbación, alegando que es un hábito egoísta que hace que la intimidad entre las parejas sea más difícil de lograr, afirmando que la facilidad de alcanzar el orgasmo a través de la masturbación frecuente puede crear un patrón adictivo.