Araceli Segarra: La primera mujer que logró dominar y alcanzar la cima del Everest

Segarra puede ser considerada por muchos como una “heroína que ha decidido no serlo”, una mujer que ha decidido no encadenarse a patrocinadores

Se ha dedicado a lo largo de su vida a mantenerse alejada del círculo mediático y a la publicación de libros donde narra su experiencia y motiva al amor por la escalada

La primera mujer en lograr llegar al punto más alto del Everest y lograr dejar su nombre plasmado en la historia de las mujeres decididas y aguerridas del mundo. Con tan solo 15 años, Araceli Segarra se inició en los deportes de montaña y luego complementó su pasatiempo con esquí, escalada en roca y escalada en hielo.

Segarra nació el 26 de marzo de 1970 en Lleida, España. Después de iniciarse y continuar con el deporte, con 18 años de edad empieza a realizar ascensiones a los Pirineos y, tiempo después en el Toubkal y Monte Kenia, con 4156 y 5199 metros respectivamente.

En mayo de 1996, con tan solo 26 años de edad escaló el Everest, convirtiéndose en la primera mujer en alcanzar la cima. Esto después de tener su primera expedición al Himalaya, la cual fue al Broad Peak, en Pakistán, con 8.407. Pero eso no es todo, formó parte del equipo de rescate que intervino en la tragedia alpinista de ese año.

“El Everest fue un objetivo que surgió tras años de progreso, y de forma consecuente con el estilo de alpinismo que encajaba con nuestra filosofía. En el otoño de 1995 fuimos a la cara norte del Everest, al ‘corredor Horbein’ para escalarlo en estilo alpino puro, sin oxígeno, sin cuerdas fijas ni porteadores. Alcanzamos los 7.800 metros. Estábamos solos, tenía 25 años”, comentó Segarra en entrevista.

Segarra fue la encargada, en la tragedia, de marcar esparciendo zumo de frutas sobre la nieve pintando una “X” para indicar al helicóptero del ejército nepalí el punto donde debía aterrizar para recoger al alpinista Beck Weathers.

Seis meses después de su escalada al Everest volvió a subir, pero esta vez como parte del equipo de filmación IMAX, en este caso el objetivo era ambicioso, pues la cámara que se construyó expresamente para este proyecto pesaba alrededor de 25 kilogramos, para filmar sobre la tragedia de la que fue testigo meses atrás, donde 13 personas perdieron la vida.

Para ella, lo más significativo es que durante el rodaje de la película no se filmó nada del suceso lo que a su juicio, marcó la diferencia entre los valores y principios de las personas que participaron en el proyecto. Ella cree que el éxito del proyecto fue gracias al estado de ánimo de cada uno de los participantes, pues entre todos se apoyaban, entendían y vigilaban.

“Sí, la verdad que esto pasa pocas veces, es muy difícil ser testigo directo de un acontecimiento histórico y luego revivirlo en la gran pantalla. Es muy raro ver una película basada en hechos reales y haberlos vivido”, declaró Segarra quien fue a ver la película al cine “con prejuicios”.

Segarra puede ser considerada por muchos como una “heroína que ha decidido no serlo”, una mujer que ha decidido no encadenarse a patrocinadores ni, por menos, tener un perfil excesivamente mediático para así tener ella misma el control y de su libertad, emociones y sufrimientos.

Segarra, más allá de las montañas

Araceli Segarra, además de alpinista es una ilustradora de cuentos infantiles, conferenciante, comunicadora, prescriptora e imagen para marcas comerciales, con un diplomado en Fisioterapia. En 2008 comenzó su carrera como escritora con “Los Viajes de Tina”, donde intenta inculcarles a los niños el amor por la montaña, la aventura y el deporte.

“Ni tan Alto, Ni tan Difícil” fue su primer libro que salió a la venta en 2014, un escrito que apunta al mundo empresarial, corporativo y de crecimiento personal, pues expone a la montaña como una metáfora de vida, comparando la escalada como parte de los retos que también se presentan en la vida y que, al superarlos, dejan enseñanzas de igual valor,

Su espíritu no le permitió quedarse tranquila y en 2010 inauguró una tienda de camisetas de diseño propio y bisutería que guardaban relación con la montaña, para ella solo basta con que le guste un proyecto e idea para ponerla en marcha

Segarra puede ser definida como una mujer polifacética que le gusta probar un poco de todo y aventurarse a nuevas experiencias, sus acciones y trayectoria demuestran que tiene un sentido práctico y realista de las cosas y las situaciones que se le presentan.