El tantra, la exploración de la mujer como una entidad superior

De acuerdo a este contexto, el tantra significa lanzadera, trama (del tejido), continuidad, sucesión, descendencia o también proceso continuo.

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Este culto posiciona a la mujer como la líder de todo y la describe como la encarnación de la energía viva presente

El tantra percibe al universo como un ensamblaje donde todo se sostiene y actúa sobre todo. Une el radical tan (estirar, extender) y el sufijo tra (que indica instrumentalidad), definiéndolo entonces como un instrumento de expansión del campo de la conciencia básica para crear la supraconciencia y, así recibir los poderes desconocidos que el tantra pretende despertar.

Uno de los aspectos más resaltantes es que el tantra no observa diferencia entre la carne y el espíritu, siendo este una de los mayores conflictos en Occidente durante siglos. La salud lejos de ser parte del azar, se convierte en un deber. Para ello, la visión tántrica permite explorar fronteras y las deja a un lado, para esta práctica solo existen en la mente.

De acuerdo a este contexto, el tantra significa lanzadera, trama (del tejido), continuidad, sucesión, descendencia o también proceso continuo, desarrollo de una ceremonia, sistema, teoría, doctrina, obra científica, sección de una obra. Busca hacer conciencia de que todos tenemos un proceso continuo que no comienza con la concepción y no culmina con la muerte del yo.

El mensaje del tantra se extiende tanto al sexo masculino como el femenino. Por su parte, la Shakti tántrica intenta convertirse en una verdadera mujer que se atreve a explorar las profundidades de su ser para conocer así sus propios fundamentos internos. De esta manera, se puede decir que la mujer es la encarnación de una energía cósmica, viviente y presente.

La sociedad actual y el sistema patriarcal que data desde hace mucho tiempo, privan al hombre de las mujeres verdadera por temor a perder su poderío y supremacía, debido a esa conducta social, la mujer debe apagar lo que realmente es, quedando a la sombra del hombre como figura predominante. Para que esto cambia, el hombre deberá descubrir las dimensiones femeninas, escondidas, de su interior.

“La mujer crea el universo, es el cuerpo mismo de este universo. La Mujer es el soporte de los tres mundos, es la esencia de nuestro cuerpo. No existe otra felicidad que la que procura la Mujer. No existe otra vía que la que la Mujer puede abrirnos. Jamás ha habido ni habrá jamás, ni ayer, ni ahora, ni mañana, otra fortuna que la Mujer, ni otro reino, ni peregrinación, ni yoga, ni oración, ni fórmula mágica (mantra), ni accesos, ni otra plenitud, que los prodigados por la Mujer”, Shaktisangama-Tantra 11.52