Mujeres con vaginas estrechas, una situación que tiene solución

De momento no existe una explicación evidente para las personas que lo sufren, por ello se recomienda asistir a un terapeuta sexual.

Imagen: Pixabay.

Existen tratamientos para que aquellas que lo padecen logren disfrutar del sexo a plenitud

Se denomina como “vagina estrecha” a aquellas que al intentar mantener relaciones sexuales el pene no logra ingresar al orificio vaginal ni llegar a su interior sin importar el esfuerzo que este realice. Algunas mujeres padecen esta situación, por lo que se les tiende a calificar como “vagina pequeña” o “estrecha”.

Antes de continuar, es necesario definir qué es la vagina, es un tejido altamente elástico, apoyado por una serie de músculos en el suelo pélvico, en su mayoría horizontales. Sus medidas, es decir, longitud y ancho suelen variar dependiendo de la persona, al igual que su tamaño y forma. El tejido vaginal tiene la característica de poder estirarse y luego volver a su mismo tamaño, con el paso del tiempo, la vejez o el embarazo puede cambiar ligeramente.

Sin importar el esfuerzo o empeño que se aplique para logar el objetivo, la vagina parece cerrada a pesar que exista un fuerte deseo o una gran atracción sexual. Esta situación puede presentarse a su vez por una patología denominada vaginismo, en la que los músculos de la vagina presentan un espasmo involuntario.

Hay que hacer énfasis en que es ‘involuntario’ y por ello se torna frustrante, pues la mujer no es consciente de ello, y no logra entender por qué su cuerpo no responde a los deseos que ella manifiesta, pues no pueden disfrutar del coito porque la penetración se vuelve imposible, como si existiera una barrera que no permite el paso.

De momento no existe una explicación evidente para las personas que lo sufren, por ello se recomienda asistir a un terapeuta sexual para que ayude a determinar las causas que se esconden tras dicha afectación. En principio se presume que estaría asociada inconscientemente la penetración con una situación de peligro, en la que el cuerpo actúa como si tuviera un mecanismo instintivo de defensa.

Es por ello que los expertos y estudiosos insisten que para tratar el vaginismo es recomendable acudir a las terapias psicológicas y sexuales, pues aseguran que tiene una efectividad superior a 97%, siempre que el paciente se adhiera a los consejos y pautas establecidas por el médico tratante.

En cuanto a la sensación de ‘estrechez’ al momento del sexo, se determina principalmente por los músculos del suelo pélvico que rodean la vagina, pero esto tiende a tener relación cuando la persona acaba de dar a luz. Si se percibe una sensación de excitación, los músculos se contraen o relajan dependiendo del grado de excitación, en caso de estar ansioso, los músculos se tensan.