Mujeres y la virginidad, un tema que puede ser considerado tabú en pleno siglo XXI

Los adolescentes que deciden retrasar su iniciación sexual suelen hacerlo por diferentes motivos, entre ellos, no quedar embarazados.

Foto: Pixabay.

En algunas culturas les realizan pruebas a niñas y mujeres para determinar si continúan siendo castas, considerado una violación a sus derechos humanos

Se define como una persona virgen aquella que nunca ha tenido sexo, no obstante, algunas personas describen que “sexo” y la pérdida de la virginidad con diferentes significados.

Una persona virgen no ha tenido relaciones sexuales. En el caso de las mujeres, la virginidad ha sido más arraigada que en el caso de los hombres, por lo que tienden a ser discriminadas por la propia cultura machista, usándose para someter al sexo femenino y exponiéndolas a crímenes y violación de sus derechos humanos.

Para muchas culturas, en la virginidad reside el honor, la honra y el valor de las mujeres, pues se cree que estas cualidades se determinan cuando su himen está intacto, es decir la pequeña membrana de colágeno extremadamente fina, de tan solo unos milímetros de grosor, y del cual se desconoce su función.

El himen es una membrana elástica que cubre una parte de la entrada de la vagina, no se puede apreciar a simple vista, para verlo, la mujer debe estar tumbada boca arribar y separar los labios menores, todas las mujeres tienen un himen diferente tanto en forma como tamaño.

También se presenta el caso de las mujeres que nacen sin himen, y algunas pueden perderlo al romperse accidentalmente mientras practican algún deporte, como equitación, ciclismo o gimnasia, por ello se tiende a decir que el himen no guarda relación con la virginidad.

La virginidad

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) “la “virginidad” no es un término médico ni científico, se trata mayormente de un concepto social, cultural y religioso que refleja la discriminación de género contra mujeres y niñas.

La sociedad expone como expectativa que tanto niñas como mujeres deben seguir siendo vírgenes, es decir, no mantener relaciones sexuales, por lo menos hasta el matrimonio, lo cual se considera perjudicial para el sexo femenino sin importar la edad ni en qué parte del mundo se encuentren.

Una gran cantidad de personas cree que la introducción del pene en la vagina en la manera de perder la virginidad, sin embargo, dicha creencia puede dejar de lado muchas personas y tipos de sexo que se presentan en la actualidad.

Primera relación sexual: ¿Satisfacción o dolor?

La primera vez que se tiene sexo vaginal puede doler, sentirse bien, o una mezcla de ambos. También puede aparecer sangrado cuando el pene se introduce en la vagina, aunque no todas atraviesan por esa experiencia. Todo puede depender de la cantidad o grosor del himen, y el sangrado aparecerá cuando este se estira.

En la adolescencia, hay muchos jóvenes que deciden esperar más tiempo para iniciarse en una vida sexual activa, pensando con mayor detenimiento el significado de perder la virginidad y mantener relaciones sexuales.

Los adolescentes que deciden retrasar su iniciación sexual suelen hacerlo por diferentes motivos, entre ellos, no quedar embarazados, protección de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), u otros factores que hacen que se tomen el tema de las relaciones sexuales en serio.

Otros no tienen sexo debido a que su religión, cultura o creencia se los prohíbe, mientras que algunos no están preparados emocionalmente por lo que prefieren esperar a estar completamente seguros de poder manejar esta parte o etapa de sus vidas.

Tes de virginidad

Una prueba de virginidad es un examen ginecológico con el que supuestamente se ha de determinar si una mujer o una niña han tenido relaciones sexuales. Esta práctica se realiza en al menos 20 países en todas las regiones del mundo, aunque es considerada por diferentes organizaciones como una violación de los derechos humanos de quien la sufre.

Estos tests se llevan a cabo en alrededor de 20 países, teniendo mayor incidencia en Asia y Oriente Medio, como Afganistán, Irán, Irak, Jordania o Sri Lanka, y en algunas naciones africanas como Marruecos, Egipto, Libia, Malaui, Esuatini, también se presentan algunos casos en Estados Unidos, Brasil, Canadá o España.

“Estas prácticas están instauradas desde hace mucho tiempo y se siguen perpetuando sin que sean necesariamente parte del mandato oficial”, asegura Claudia García-Moreno, jefa del área de violencia contra las mujeres de la OMS.