17 de abril de 2024

OMS pide ayuda a los países donantes para evitar el colapso de la sanidad en Líbano y Afganistán

Tras volver de una misión en ambos y comprobar que la situación es sumamente grave y que los niños son los que están pagando el mayor precio

Foto de EFE

EnEspañol24.com.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió este jueves ayuda con financiación para evitar que la situación de la sanidad en el Líbano y Afganistán sea una sentencia de muerte para los numerosos pacientes que se están quedando sin atención médica.

“El fondo para respuestas de emergencia de la ONU y el Fondo Mundial para la Lucha contra el VIH, la malaria y la tuberculosis están financiando la continuidad de servicios sanitarios esenciales (en Afganistán) para los próximos tres meses, pero esto no es suficiente”, explicó el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, reseñó EFE.

Tras volver de una misión en ambos y comprobar que la situación es sumamente grave y que los niños son los que están pagando el mayor precio, sostuvo que es urgente que los países donantes den un paso adelante y vuelvan a financiar el Proyecto Sehatmandi, que la OMS considera la espina dorsal del sistema de sanidad afgano, ya que permite el funcionamiento de 2.300 centros de salud en los que se atiende a millones de personas.

Tras el retorno de los talibanes, la financiación externa a este proyecto, administrado por el Banco Mundial a través del Fondo de Reconstrucción para Afganistán creado durante la invasión, se detuvo.

Las consecuencia, entre otras, han sido que solo funcionan el 3 % de las camas de aislamiento para enfermos de COVID-19 y se ha restringido el acceso a las mujeres a personal sanitario femenino, mientras la población sufre de pleno el impacto de la inseguridad alimentaria y de la pobreza.

“Mantener un diálogo con los líderes talibanes es esencial si queremos apoyar al pueblo de Afganistán”, enfatizó en una rueda de prensa a su retorno a Ginebra.

Mientras que del Líbano, que cuenta con una población de 6,8 millones de habitantes (unos 900.000 de ellos son refugiados), se han marchado en el último año de crisis unas 1.500 enfermeras, lo que representa entre el 15 y el 17 % de todas las que estaban registradas, aunque el caso de los médicos es peor, puesto que 2.000 han abandonado el país, un 40 % del total.

La grave situación política y económica que ya vivía el Líbano se vio agravada hace un año con la gigantesca explosión en el puerto de Beirut, lo que acentuó la crisis económica al destruir una infraestructura vital para la actividad comercial del país y la pandemia ha sido el golpe final.

“Los hospitales carecen de equipamiento, de combustible y de electricidad”, dijo Tedros.