Origen de la adoración de Santiago Apóstol en España

Para entenderla se debe remontar hasta el tiempo en el que Jesús de Nazaret difundió sus conocimientos en Jerusalén

Foto: Fachada de la catedral de Santiago

EnEspañol24.com- España es un país de tradición católica, donde por siglos los seguidores de esta iglesia han mantenido con fervor las creencias religiosas del cristianismo. En las decenas de capillas repartidas por todas las comunidades autónomas se guarda un culto popular entre sus pobladores.

Las reliquias de algún santo, un pedazo del madero de Cristo o cualquier otro símbolo que resalte la devoción y la fe del catolicismo son hallados por doquier en España. Una de las tradiciones más extendidas de este tipo es el culto a Santiago Apóstol, santo patrono de la nación ibérica.

Historia

La historia verdadera de este santo es un poco confusa, y para algunos pudiese parecer la más fantástica del catolicismo. Para entenderla se debe remontar hasta el tiempo en el que Jesús de Nazaret difundió sus conocimientos en Jerusalén.

En este tiempo reunió a 12 discípulos que lo ayudaron a pregonar la palabra de Dios por el mundo conocido. Uno de ellos fue Santiago de Zebedeo, conocido en el nuevo testamento como Santiago el Mayor para diferenciarlo del hermano de Judas, que era conocido como Santiago el Menor.

A 50 días de resucitar Jesús, el Espíritu Santo se presentó en forma de llamas en las cabezas de los apóstoles, quienes recibieron la inspiración necesaria para difundir la obra de su maestro alrededor del mundo, lo que es conocido como el Pentecostés. Es así como se cree que Santiago el Mayor llegó a los territorios romanos de Hispania, aunque no existen datos fehacientes de que ocurriera de esta manera.

Rutas de Santiago

Existe la teoría de que Santiago cruzó el mediterráneo, llegando a la Isla de Sancti Petri, donde consagró el Templo de Hércules allí levantado, a San Pedro. Posteriormente consiguió llegar a la costa bética, la cual bordeó llegando hasta Portugal, un lugar prácticamente deshabitado. Subió bordeando el litoral marítimo portugués hasta llegar a la región romana de Gallaecia.

Otros hablan de que Santiago llegó a la región mediterránea de Tarraco, actual Tarragona, desde donde continuó a través del Valle del Ebro hasta llegar a enlazar con la vía romana del Norte, de la que se ayudó para recorrer la Cordillera Cantábrica y terminar en Gallaecia.

La adoración

Se dice que en sus predicaciones Santiago ganó pocos adeptos en sus recorridos por las villas romanas, de los cuales solo siete personas continuaron difundiendo la palabra de Dios. Al regresar a Jerusalén en el año 44 d.C. fue apresado y ejecutado. Para continuar la deshonra contra el discípulo de Cristo, se prohibió que fuera que fueran enterrados sus restos.

Aunque esa misma noche de su muerte los seguidores se robaron el cuerpo, lo introdujeron en una urna de mármol y lo posaron sobre una barcaza que lanzaron a mar abierto. En un giro increíble giro del destino y de mareas, el barco llegó a las costas de Gallaecia, remontó el río Ulla y se depositó en la provincia romana de Iria Flavia.

Al ser encontrado el cuerpo, los seguidores cristianos lo enterraron en un bosque cercano y se levantó un altar sobre el ataúd de mármol. Con el pasar de los siglos el sitio fue olvidado, hasta que un día, 800 años después, el ermitaño Pelayo que vivía en la zona fue iluminado por un fuerte resplandor y cánticos que provenían del bosque.

Cuando Pelayo relató este suceso, se comenzó a llamar a aquel lugar como Campus Stellae, o Campo de las Estrellas, por el fulgor y la luz que el eremita había descrito. El nombre terminaría por derivar de Campus Stellae a Compostela.

El Obispo de Iria Flavia se dirigió al lugar y halló la caja de mármol con una inscripción en hebreo que decía Jacob, o Santiago, confirmando así que se trataba de los restos del apóstol de Cristo.

Patrono de España

El rey Alfonso II, acudió al lugar del hallazgo y proclamó a Santiago Apóstol como patrón del reino. Poco después se levantó un santuario el cual se convertiría más tarde en Catedral. A partir de este momento, muchos relatos de milagros comenzaron a suceder en las poblaciones cercanas. Las más famosas las de soldados que emprendieron la campaña de reconquista del sur, para desterrar a los musulmanes.

El relato más famoso que se atribuye a Santiago, aconteció en las Navas de Tolosa, cuando Don Diego López II de Haro luchando al lado del espíritu de Santiago, consiguió una prueba de éste fenómeno. Desde entonces se guarda una reliquia en el Monasterio de Cañas, se trata de las huellas de las herraduras del Caballo de Santiago, dejado como marca en el barro de la batalla.

Otras teorías

Para algunos expertos e historiadores los restos hallados y depositados en la Catedral de Santiago de Compostela podrían pertenecer a alguna persona importante de la era romana. Incluso algunos creen que los huesos del obispo Prisciliano. Sin embargo, en 1884 el papa León XIII emitió una bula para reafirmar que los restos son los del Apóstol Santiago. La iglesia católica nunca permitió que expertos realizaran estudios a los restos en la Catedral.

Años de Jubileo

El día del Santo se celebra el 25 de Julio, si este día coincide en caer en domingo, ese año se considera Año Santo y por lo tanto año de Jubileo, donde los cristianos reciben la indulgencia que el Papa de Roma concede a los católicos que acudan en peregrinaje a la Catedral de Santiago.

Referencias