Parafilia Exhibicionismo: La necesidad de ser observado durante actividades sexuales

Una persona exhibicionista, en la mayoría de los casos suelen ser del sexo masculino, puede masturbarse mientras se observa a sí mismo.

Foto: Pixabay.

Personas con esta conducta buscan atención visual en cuanto al sexo se refiere

Antes de ahondar en el tema del exhibicionismo como parafilia, es importante conocer la definición de esta última que hace referencia a la presentación constante y reiterada de fantasías sexuales intensas en las que el objeto de deseo está fuera de lo común, generalmente se enfoca en objeto y no en humanos propiamente, basados principalmente en la humillación, o sufrimiento propio o ajeno.

Estas conductas no siempre son atendidas como alteración por quienes las presentan, pues llegan a ser consideradas por ellos mismos como inmorales. Las situaciones en las que se ven envueltos quienes las enfrentas pueden provocar un deterioro en sus áreas vitales, creando incomodidad en el sujeto, sin embargo, no suele ser en todos los casos.

Existen diversos tipos de parafilias, entre ellas, el exhibicionismo, caracterizada por conseguir excitación sexual mediante la exposición de los genitales, en la mayoría de los casos ante un extraño que no tiene conocimiento de lo que ocurrirá. También suele estar relacionado con un deseo frecuente de ser observados por otras personas durante el acto sexual.

Pese a ser un estilo de parafilia, la mayoría de las personas exhibicionistas no cumplen con los criterios clínicos de un trastorno parafílico, que requiere que el comportamiento, las fantasías o los deseos no contenidos provoque malestar clínicamente significativo o causen daño a los demás, otro aspecto para ser tratado médicamente es que haya estado presente durante seis meses consecutivos.

Una persona exhibicionista, en la mayoría de los casos suelen ser del sexo masculino, puede masturbarse mientras se observa a sí mismo o al tener fantasías o recrear escenas exponiéndose a otros. Puede ser consciente de la necesidad que siente de sorprender o escandalizar al observador involuntario, quienes son mayormente mujeres o niños, indiferentemente de su sexo. Sin embargo, no es común que se llegue a presentar una agresión física.

Entre las características que se pueden mencionar del sujeto exhibicionista es que manifiesta un alto nivel de retraimiento o introversión, con una escasa confianza en sí mismo que lo impulsa a ejecutar dicha actuación para ser observados y, también, como un posible mecanismo de defensa.

Quienes practican o sienten la necesidad de ser vistos, en su propósito está generar algún tipo de malestar significativo por practicar el exhibicionismo. Dicha parafilia suele presentarse a principios de la edad adulta, aunque pueden darse casos en los que se presente en etapas anteriores.

La persona que practica el exhibicionismo tiene que sentir cierto malestar significativo por llevar a cabo esta práctica. Eso sucede cuando esta conducta desadaptada ha interferido de alguna manera en áreas relevantes de su vida (trabajo, pareja, amistados o relaciones sociales, etc.).

Aunque la parafilia del exhibicionista se manifiesta como una necesidad, no deja de ser vista como una conducta desadaptada en la sociedad, haciendo que el individuo que la lleva a cabo no la pase bien, por el contrario, sintiendo que no debería ser, porque, incluso en la actualidad está penada.