Portavoz talibán afirma que permitirán vuelos civiles tras el fin de la evacuación

“Los talibanes allanarán el camino para la reanudación de los vuelos civiles”, indicó

Foto de EFE

EnEspañol24.com.- El portavoz de la oficina política de los talibanes, Suhail Shaheen, aseguró este miércoles que van a permitir la operación de vuelos comerciales en el país después de la fecha límite, 31 de agosto, para las evacuaciones internacionales.

Por lo que insisten en que no es necesario ningún tipo de extensión de esa fecha para continuar con los vuelos de evacuación.

“Los talibanes allanarán el camino para la reanudación de los vuelos civiles. Las personas con documentos legales pueden viajar a través de vuelos comerciales después del 31 de agosto”, escribió Shaheen, en su cuenta en Twitter.

Garantía que fue dada por el director adjunto de la oficina política del movimiento insurgente en Catar, M. Abbas Stanikzai, tras una reunión que tuvo el martes con el embajador de Alemania en Afganistán, Markus Potzel, explicó el portavoz.

Agregó que Alemania hizo hincapié en “la continuación de la asistencia humanitaria a Afganistán y agregó que los proyectos de desarrollo suspendidos también se reanudarán después de la normalización de la situación”.

Sin embargo, no precisó cómo continuará Berlín dando apoyo a los ciudadanos afganos, ahora que los insurgentes han pasado a tomar las riendas del país, y se desconoce si seguirá la financiación internacional de los países que impulsaron la reconstrucción de Afganistán tras la caída del régimen talibán en 2001, reseñó EFE.

Los talibanes se han mostrado tajantes sobre su negativa a ampliar la fecha límite del próximo 31 de agosto para que las tropas extranjeras abandonen el aeropuerto internacional de Kabul, donde llevan a cabo a contrarreloj las evacuaciones de sus nacionales y afganos en situación de peligro.

Por lo que, Washington deberá retirarse por completo en siete días, si quiere cumplir las exigencias de los insurgentes.

Además, los talibanes no permiten que los afganos se trasladen hasta el aeródromo, limitando los accesos solo a extranjeros, una decisión que compromete los planes de sacar del país a miles de personas consideradas vulnerables bajo el nuevo régimen islamista.