15 de abril de 2024

Prohíben las protestas sindicales antes de la final de la Copa de Francia

Enespanol24.com Las autoridades francesas han prohibido las acciones sindicales de protesta contra la reforma de las pensiones que habían sido convocadas antes de la final de la Copa de Francia de Fútbol que se disputará este sábado.

Una decisión de la prefectura (delegación del Gobierno) de París divulgada este viernes prohibió la concentración convocada por varios sindicatos en las inmediaciones del Estadio de Francia, en Saint Denis, al norte de París.

Esa concentración tenía como objetivo distribuir octavillas entre los espectadores, pero también silbatos y tarjetas rojas para que el público los usara para protestar contra el presidente Emmanuel Macron durante el partido.

Los sindicatos habían anunciado que planeaban distribuir 10.000 silbatos y 30.000 tarjetas rojas.

Estas últimas, con la inscripción “Tarjeta roja a la jubilación a los 64 años”, iban a ser mostradas en las gradas cuando Macron, antes del inicio del encuentro, bajara al césped a saludar a los dos equipos.

Los silbatos se harán oír en el minuto 49, en referencia al artículo de la Constitución que empleó el presidente para sacar adelante la reforma de las pensiones pese a no tener garantizada la mayoría parlamentaria.

De todas formas, el uso de silbatos dentro del estadio está prohibido siempre y si son detectados por el personal del recinto serán confiscados.

Varios medios franceses avanzaron este viernes que Macron no iba a bajar al césped para una ceremonia, tradicional en Francia, en la que los dos capitanes presentan al presidente a los componentes de ambos equipos.

La polémica sobre las protestas sindicales se suma a un partido entre el Nantes y el Toulouse ya declarado de alto voltaje ante la rivalidad tradicional entre ambas aficiones, lo que ha llevado a las autoridades a prever un despliegue de 3.000 policías.

Se trata del triple que en la última edición de la Copa de Francia y de mil más que en la Final de la Liga de Campeones del año pasado entre el Real Madrid y el Liverpool, en ese mismo estadio, en la que hubo incidentes por la mala gestión del acceso de los aficionados y por la acción de grupos organizados de delincuentes locales.

Otro punto de inquietud son las posibles acciones sindicales contra el sistema eléctrico del estadio, como ya sucedió la semana pasada en un hospital que visitó el presidente y cuya corriente estuvo cortada durante horas.

Los transformadores eléctricos tendrán una vigilancia específica, al tiempo que se han previsto cuatro grandes generadores para evitar un hipotético corte del suministro.

Para esta final entre el Nantes y el Toulouse se esperan 20.000 aficionados de cada ciudad, que llegarán por la mañana en autobús y que, desde antes incluso de arribar, serán escoltados por las fuerzas del orden, que harán todo lo posible para evitar que se crucen entre ellos.

Dos zonas de agrupamiento de aficionados han sido previstas en Saint-Denis, en dos lugares diferentes.

Uno de los puntos de inquietud son las posibles peleas en la ciudad, puesto que los ultras del Toulouse son muy cercanos a los del París Saint-Germain, enemigos de los del Nantes.

El partido servirá también como una prueba de la de seguridad en el Estadio de Francia tras las “disfunciones” que se produjeron en la pasada final de la Liga de Campeones y a cinco meses del partido inaugural del Mundial de Rugby y a 16 del inicio de los Juegos Olímpicos.

Además de los 3.000 policías, están previstos 1.409 agentes de seguridad privada y, por vez primera, el despliegue de drones de seguridad, autorizados por una ley aprobada en diciembre pasado. EFE