Rui Moreira, alcalde de Oporto: La alianza energética es ya un “Iberolux”

El alcalde de Oporto, Rui Moreira, durante una entrevista con EFE en el Ayuntamiento de Oporto (Portugal). EFE/ Miguel Conceição

Enespanol24.com- Defensor de la integración estratégica entre España y Portugal, Rui Moreira, alcalde de Oporto, considera que la alianza energética es ya un “Iberolux” y, en una entrevista con EFE, defiende para su país un modelo de autonomías similar al español.

Moreira no alberga dudas de que “España es el mejor aliado de Portugal y Portugal el mejor de España” y, al igual que otros estados de la UE se organizan, “nosotros estamos en el sur, tenemos una posición geoestratégica común, muy diferente de la posición de los alemanes o los polacos, tenemos otra forma de vivir”.

“Si no nos defendemos entre nosotros, quién nos va a defender”, se pregunta este ex-empresario de 66 años, que cumple su tercer y último mandato como independiente al frente a la segunda ciudad de Portugal.

La alianza de Madrid y Lisboa en medio de la crisis energética “es un Iberolux”, afirma, en alusión al término lanzado por él mismo precisamente en una entrevista con EFE en vísperas de la pandemia.

Pero “hay que profundizar esta cooperación” y avanzar en una “comprensión común”, bien “en portuñol o en españolés”.

Su lista de pendientes es larga: Educación, estrategia común en América Latina, Magreb y África subsahariana e infraestructuras, aunque también revisión de la política agrícola.

Y para lograrlo, advierte, hay que cambiar la cultura. “Seguimos teniendo dos culturas que no se conocen muy bien”.

TREN MADRID-LISBOA, SIN COMPLEJOS

El “Iberolux” que defiende Moreira pasa por las infraestructuras: “Tenemos que pensar en los dos países como una estructura común (…) Tenemos que tener en todas las infraestructuras una cooperación estratégica porque, al final, no tenemos dimensiones para no entendernos”.

De ahí la importancia del proyecto de alta velocidad por la costa atlántica, que convierte a Oporto en punto neurálgico de comunicaciones y permitirá conectar Galicia con Setúbal (centro de Portugal), “una macro-región muy importante en Europa”.

¿Y Lisboa-Madrid? Admite que “no es normal” que estén peor comunicadas por tren que hace un siglo, pero descarta alta velocidad a corto plazo.

“La idea de un Madrid construido como capital en el centro de la península y de una distribución radial a partir de Madrid, desde el punto de vista geoestratégico, ha preocupado siempre a los portugueses”, reconoce.

“No soy integralista, pero creo que no deberíamos tener esos complejos. Tenemos esos complejos desde hace siglos, incluso cuando teníamos dos dictaduras. Siempre ha habido este complejo y esta dificultad de entendimiento”.

La “desconexión” entre las capitales ibéricas puede ser una ventaja para el eje atlántico: Lisboa-Madrid a través de Vigo. “La idea no es tan loca”, arriesga Moreira.

DIGITAL Y CLIMA, LAS REVOLUCIONES IBÉRICAS PENDIENTES

Urgentes también, sostiene, son las transiciones digital y climática, y los fondos de recuperación europeos constituyen una oportunidad, aunque es escéptico: “Estamos utilizando los fondos europeos para mantener el Estado sin reformas, pagando la incompetencia del Estado central y no para cambiar el país”.

Ambas “revoluciones” puede integrar la agenda de “Iberolux”, porque es “estratégico” recuperar la producción digital y el calentamiento global castiga a la península.

Para avanzar, propone revisar la política agrícola, los acuerdos sobre recursos hídricos comunes y el uso de la energía nuclear, porque “no se entiende que España tenga una central nuclear en la frontera (Almaraz, Cáceres) mientras en Portugal no creemos en las nucleares”.

“Para eso se deberían utilizar los fondos, no para cubrir la incompetencia del Estado”, reclama en la entrevista con EFE.

AUTONOMÍAS PARA PORTUGAL

Moreira protagoniza en esos días una batalla con el Estado luso en favor de la descentralización en uno de los países más centralizados de Europa.

“No se está haciendo una descentralización, se están pasando los costes a los municipios y se quedan con el poder en Lisboa” denuncia. “Es pasar una responsabilidad financiera y no una competencia”.

El conflicto ha agudizado el tradicional antagonismo entre Lisboa y Oporto y confirma, según Moreira, que no hay proyecto de Estado a futuro en Portugal. “Si lo hubiera, el sistema no podría ser solo regiones administrativas, tiene que ser político, tiene que ser autonomías”.

“Si tenemos Azores y Madeira (regiones autónomas) por qué no vamos a tener Norte, Algarve…”, argumenta. “Podemos empezar por el Norte, con un modelo como Galicia, que me encanta”, reconoce.

El proceso no avanzará por falta de voluntad de los dos grandes partidos lusos, opina Moreira, aunque no tira la toalla.

No llegará al final de su mandato (2025). Pero, “para mis nietos, será probable”.