Sánchez permite a Robles pilotar el relevo en el CNI

Enespañol24.- Ocho días después de comunicar que los teléfonos de Pedro Sánchez y Margarita Robles habían sido infectados por Pegasus en 2021 y que el asunto se había puesto en manos de la Justicia, el presidente del Gobierno culminó este martes el primer cortafuegos para esa crisis política, sobrevenida a la de las escuchas a Pere Aragonès y otros líderes independentistas.

Sánchez cesó a la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, para satisfacer las demandas de ERC, su socio parlamentario, que amenaza con hacer descarrilar la legislatura. Y al mismo tiempo permitió a la ministra de Defensa pilotar el relevo (la nueva directora del CNI, Esperanza Casteleiro, es la actual secretaria de Estado de Defensa y había sido su jefa de gabinete) y comunicarlo a la opinión pública.

Así, el jefe del Ejecutivo mata dos pájaros de un tiro, en principio, aunque ni la fidelidad de los republicanos independentistas ni la satisfacción de Robles dentro de un gabinete donde mantiene una tensa relación con el titular de Presidencia, Félix Bolaños, y donde incluso Unidas Podemos la discute, están garantizadas con este movimiento.

Media hora antes de comenzar la reunión ordinaria del Consejo de Ministros, la vicepresidenta segunda e interlocutora de Podemos en la coalición, Yolanda Díaz, recibía la comunicación de que se cambiaba a Esteban por Casteleiro. Y también de que sería la propia Robles quien comparecería en la rueda de prensa en La Moncloa, junto a la portavoz Isabel Rodríguez, para comunicar la decisión. Un gesto encaminado a presentarla como algo de su competencia y a tratar de evitar la lectura de que sale debilitada de la crisis. Apenas seis días antes, en su comparecencia ante la Comisión de Defensa, Robles había salido a defender a Esteban y había insinuado que correspondía a Bolaños la seguridad de los terminales de los miembros del Gobierno.

Fue un día antes de que Esteban compareciese en la comisión de secretos oficiales y mostrase a los diputados a puerta cerrada las autorizaciones judiciales para las escuchas a dirigentes del independentismo. Este martes, en una comparecencia donde comenzó refiriéndose a un «cambio» en el CNI y donde tardó varios minutos en pronunciar el nombre de Esteban, cuya dedicación y profesionalidad alabó en todo momento, la ministra evitó explicar las razones de su cese. Incluso negó la mayor, corrigiendo a uno de los informadores que le había preguntado por la «destitución» de la responsable de los servicios secretos. «No le acepto la destitución, sino sustitución. De una funcionaria del Centro por otra funcionaria del Centro» espetó Robles. A otra pregunta sobre las posibles razones del cese llegó a decir, de manera tajante: «No ha pasado nada».

Lo único parecido a una razón para esa «sustitución» en la cabeza de la Inteligencia española que esbozó la ministra -a menos de dos meses de un desafío de seguridad de la envergadura de la cumbre de la OTAN de junio en Madrid- fueron varias apelaciones a la necesaria «modernización» del CNI y al hecho de que su nueva directora tendría un perfil más adecuado para ese cometido. «Va a dar un impulso, porque conoce muy bien el CNI, y lleva trabajando desde el Ministerio de Defensa en todo lo que es innovación, tecnología, seguridad…» señaló.

ABC