Siwa: Una tribu egipcia con costumbres que se mantienen y la unión homosexual es una de ellas

Siwa, conocido como el país de los amonitas, fue un pueblo reconocido por albergar el Oráculo de Amón, vinculado con los persas y su religión de la luz.

Imagen: Pixabay.

Algunos gobernantes intentaron eliminarla, sin embargo, fue en vano pues fue restaurada por sus sucesores

Los Siwa, ubicados en los límites del gran mar de arena, que limita el territorio de Egipto por occidente, estuvo durante siglos inalterado, recibiendo escasas visitas del culturas externas o turistas, protegiendo así sus costumbres, entre ellas, celebración de bodas homosexuales entre musulmanes, que se celebraban desde el siglo XII.

Se dice que la tradición ha cambiado con los años, algunos escritores señalan que Siwa fue pionera en esta clase de uniones, pues los ancianos que vivían en la ciudad requerían hombres jóvenes que fueran a trabajar y vivir con ellos. Además, algunos autores sostienen que incluso llegaron a existir rituales sadomasoquistas y disputas entre hombres, lo que nunca se observó con mujeres.

Siwa, conocido como el país de los amonitas, fue un pueblo reconocido por albergar el Oráculo de Amón, vinculado con los persas y su religión de la luz, donde la adivinación se concebía como una conexión entre el mundo real y el divino fue un pueblo célebre en la antigüedad por albergar el oráculo de Amón. Entre los persas y su religión de la luz, la adivinación se concebía como un puente entre el mundo real y el mundo divino.

Para el año 640, los árabes llevaron consigo la religión y el idioma y gobernaron Egipto durante los siguientes seis siglos. Los pueblos bereberes (imazighen) se volvieron dependientes del califato de Damasco y se volvieron seguidores de las creencias egipcias.

En ese momento se enaltecía el amor entre hombres y entre mujeres. “Estas concepciones de la homosexualidad, que se encuentran en los textos islámicos clásicos desde Irak, Persia, Afganistán, Turquía y países del norte de África como Egipto, Túnez y Marruecos hasta Córdoba, Sevilla o Granada tras la conquista árabe en el año 711, se parecen a las tradiciones de los greco-antigüedad romana”, señala el académico estadounidense Louis Crompton en Homosexualidad islámica (1997).

Por su parte, el investigador Abdenur Prado destaca que: “Según el Manuscrito de Siwa los enlaces entre hombres tuvieron lugar entre el siglo XII hasta bien entrado el siglo XX, cuando la lengua árabe llega al oasis, ejemplo de una larga tradición de tolerancia hacia la homosexualidad en las culturas islámicas clásicas”. Por tanto, “es improbable que se trate de un caso aislado”, en su libro Homosexualidad en el Islam (2006).

Prohibición de las uniones homosexuales

A principios del siglo XX se ordenó la prohibición expresa de la celebración de este tipo de prácticas, pero se sospecha que continuaron realizándolas de forma clandestina, sin embargo, no tuvo mayor incidencia en la cultura.

El gobernante egipcio Abbas II, durante el siglo XX visitó el oasis cabalgando en un carruaje junto a un séquito de 290 camellos, 22 caballos, recibido con una cordial bienvenida. Desde aque momento ningún gobernador censuró o cuestionó las costumbres de Siwa, y las uniones homosexuales continuaron como de costumbre.