Trastorno Froteurista, solo siento placer sexual cuando rozo a otras personas sin su consentimiento

Durante el roce, la persona froteurista alcanza a imaginar que está en medio de una relación sexual normal.

Se trata de un acto delictivo y quienes lo practican conocen que no está bien visto, pero no lo pueden controlar

El froteurismo o frotismo es una parafilia basada en sentir excitación intensa o un impulso sexual incontrolable al mantener fricción o roce con otra persona sin que esta haya dado su consentimiento. Generalmente las personas frotistas son hombres, pero por cada ocho hombres, una mujer tiene actitudes frotistas.

Esta conducta se da, en la mayoría de los casos en lugares concurridos, por ejemplo buses en horas punta, aglomeraciones o sitios donde la víctima tiene pocas posibilidades de moverse, escapar u otra acción para zafarse. Además, la persona frotista suele planear sus intervenciones eligiendo a la víctima, principalmente jóvenes del sexo femenino.

Durante el roce, la persona froteurista alcanza a imaginar que está en medio de una relación sexual normal y plena con la víctima, que llega a finalizar con el orgasmo. Estas personas tienen creencias equivocadas sobre el deseo sexual de otros individuos, así como la receptividad de sus actos por parte de la víctima.

En algunos casos, los hombres cubren su pene con un plástico para evitar la situación incómoda que su ropa se manche si estos llegan a acabar en medio del roce, pero casi siempre terminan masturbándose mientras recuerdan la escena de frotamiento. Al tratarse de un acto delictivo, las personas froteuristas huyen del lugar tras el tocamiento.

Si bien, la causa de esta parafilia, así como de muchas otras no es totalmente conocida, existen hipótesis que apuntan a que un hecho intenso, que se dio en algún momento de la vida, se asoció con niveles de excitación intensos, lo que llevó a la creación de un acondicionamiento accidental que, con el pasar del tiempo, se refuerza al asociar fantasías eróticas de frotismo, con sexo, excitación y orgasmo.

Hay otras que sugieren que el froteurismo es de carácter orgánico, es decir, que se sustenta en una base biológica a causa de una disfunción o daño cerebral. Sin embargo, hasta la fecha no se han desarrollado estudios que avalen esta teoría y no existe consenso alguno de que sea por una causa orgánica.

Una persona froteurista puede llevar una vida social, laboral y sentimental completamente normal, pero también tener la inclinación de expandir su satisfacción sexual y la excitación por medio de esta práctica del roce y tocamiento. Además, puede que este sea el único tipo de estimulación que le garantice placer.

Quienes padecen tendencias froteuristas generalmente son personas con pocas habilidades comunicativas y sensaciones de inferioridad, y tratan de saciar sus necesidades con este tipo de prácticas, pues el contacto físico suele ser el único que le produce excitación, del mismo modo que ocurre con otras parafilias como la exhibicionista­.