1 de marzo de 2024

Un paquistaní reconoce triple homicidio en España en un ajuste de cuentas

Enespanol24.com Un ciudadano paquistaní ha sido detenido este lunes en España tras reconocer la autoría del homicidio de tres hermanos, dos mujeres y un hombre, en la localidad madrileña de Morata de Tajuña, a los que mató por una deuda de 60.000 euros.

Dilawar Hussein F.C., de 42 años, se entregó la madrugada de este lunes a la Guardia Civil y confesó su implicación en el crimen, por lo que quedó arrestado, informó este cuerpo de seguridad.

No obstante, fuentes cercanas a esta declaración admiten a EFE que el detenido incurrió en incongruencias en su relato de los hechos.

La principal hipótesis que manejan los agentes es que el crimen estuviese motivado por un ajuste de cuentas por las deudas que habían contraído con él las dos mujeres, ya que supuestamente se habían arruinado tras ser víctimas de una estafa amorosa y pedían dinero a sus allegados y vecinos de forma recurrente.

Supuestamente debían unos 60.000 euros al detenido de la época en que éste les alquiló una habitación en su casa.

Los cuerpos de los tres hermanos: Amelia, Ángeles y Pepe, de unos 70 años, fueron encontrados el pasado jueves quemados, apilados, con restos de sangre y en proceso de descomposición en el interior de su casa, un mes después de que se les perdiese la pista.

En libertad por falta de antecedentes

Dilawar Hussein F.C. fue detenido el 24 de febrero del año pasado por golpear con un martillo la cabeza de Amelia y propinarle una patada cuando ésta cayó al suelo. Según la sentencia, la víctima sufrió tres heridas en el cráneo, entre otras lesiones.

Por estos hechos fue condenado a dos años de prisión y se le prohibió aproximarse a menos de 500 metros y comunicarse con la víctima durante dos años y medio, pero el juzgado le concedió la suspensión de la pena de cárcel, ya que carecía de antecedentes penales y había asumido el compromiso del pago de una indemnización de 2.900 euros, aunque le impuso la obligación de no delinquir en dos años y medio.

Por tanto, salió de la cárcel tras seis meses en prisión provisional.

Arruinadas por una estafa amorosa

El presunto móvil del triple crimen se remonta años atrás, cuando las dos hermanas iniciaron una relación con dos supuestos militares estadounidenses destinados en Afganistán a los que conocieron a través de Facebook, tal y como contaban a sus vecinos.

Uno de ellos, que se hacía llamar Edward y lucía en su perfil una fotografía del excomandante de la OTAN Wesley Clark, les aseguró que el otro había fallecido y que él iba a ser el beneficiario de su millonaria herencia, que compartiría con las hermanas.

No obstante, antes necesitaba que le enviasen dinero para sufragar los costes sucesorios, causa para la que llegaron a destinar unos 400.000 euros, según los vecinos, por lo que se arruinaron y comenzaron a pedir dinero a los vecinos del pueblo, incluido a su inquilino paquistaní.

Para justificarse, las dos hermanas empleaban un argumentario muy similar al de su presunto estafador: iban a recibir una millonaria herencia de un familiar residente en Estados Unidos, pero necesitaban costearse los gastos sucesorios.

Los tres hermanos, todos solteros, siempre habían vivido juntos e iban juntos a todas partes. Pepe tenía una discapacidad y Amelia, la más joven y “espabilada” -como muchos la definen- se encargaba de su cuidado. EFE