Venus y Serena Williams, las hermanas que revolucionaron el mundo de las raquetas

Venus Williams y Serena Williams eran dos jóvenes afroamericanas que llegaron a conquistar el mundo del tenis.

Foto: EFE.

En un mundo donde el racismo se hacía presenta, este dúo demostró la grandeza de la mujer, más allá de los estereotipos

Dice la leyenda que Richard Williams, padre de Venus y Serena Williams, observó casualmente una final de tenis femenino que le dejó a la ganadora un premio de 40.000 dólares, y posteriormente soñó que él y su esposa tendrían dos hijas que se convertirían en dos grandes campeonas de tenis, y aunque nada de eso estaba en sus planes, decidió materializarlo.

Al estar sorprendido con la cantidad de dinero que las figuras deportivas del tenis habían obteniendo, se trazó como meta aprender sobre la disciplina mediante videos instructivos para poder impartir el conocimiento a sus dos hijas pequeñas y convertir en realidad su sueño de criar a dos estrellas de tenis talentosas.

Para ello, las hermanas cuando tenían 4 y 5 años, comenzó a entrenarlas con métodos que incluían desde lecciones de tenis, hasta ejercicios de futbol americano y basquetbol, ambas pasaron horas y días practicando en las canchas de tenis en una ciudad donde reinaban las pandillas de Compton, California.

Desde muy pequeñas, su padre les enseñó a ser competitivas, a dar todo en la cancha para ganar, a trabajar y entrenar muy duro para que lograran ser las mejores. Pero también, se empeñó en hacerles saber que deberían aprender a dejar la rivalidad en la cancha, porque la familia es más importante.

Sin embargo, los métodos de entrenamiento de Richard fueron objeto de críticas por muchos, quienes lo calificaron de manipulador, controlador, e incluso de “torturar” a sus hijas para lograr sus propios intereses. Incluso llegaron a acusarlo de manipularlas para que decidieran de antemano quien ganaría los duelos entre ambas en los primeros años de sus carreras. Sin embargo, ellas nunca hablaron mal de su padre y la relación con ellos se mostró excelente.

Sin importar las opiniones de los demás, Richard demostró que su plan funcionó y Venus debutó como profesional en 1994, donde hizo lucir su talento y capacidad física asombrando a todos. Mientras que serena debutó tres años más tarde, opacando un poco la evolución, convirtiéndose en una de las mejores jugadoras de la historia.

Reivindicación de las mujeres afroamericanas

El inicio de sus carreras estuvo marcado por el atractivo que tenía que Venus Williams y Serena Williams eran dos jóvenes afroamericanas que llegaron a conquistar el mundo del tenis, y poco tiempo después demostraron su talento, el cual las hizo romper récords. Tal es el caso del año 200 cuando Venus se convirtió en el primer afroamericano de color de Wimbledon, después que en 1957 y 1958 ganara el tenista Althea Gibson.

Sin embargo, para ellas su llegada al deporte no fue fácil, a su paso se encontraron barreras como el racismo, incluso fuera del tenis. En 2018, dos jugadores de fútbol australianos y aficionados del tenis se vistieron de cara negra para imitar a las hermanas. La foto se llegó a colgar en internet, aunque fue eliminada posteriormente a causa de una reacción violenta, se dice que continúa en las redes.

El deporte está lleno de grandes rivalidades y el tenis femenino no escapa de ello, pero en este caso no hay ninguna tan especial como la de Serena y Venus Williams que, más allá de la rivalidad y competitividad en la cancha, está marcada por un vínculo familiar estrecho, pues juntas dieron los primeros pasos en el deporte y, poco a poco, revolucionaron el tenis femenino y establecieron un historial de enfrentamientos juntas con episodios emocionantes.

De esa manera las hermanas Williams lograron revolucionar el tenis femenino. Abrieron camino para que las jugadoras de color tuvieran las mismas oportunidades y demostraron, además que se puede ser grandes amigas, hermanas, grandes rivales y campeonas dentro de la cancha, transformándose en un modelo a seguir para las generaciones futuras.