“Wonder Woman”: Una mujer feminista que nació en 1941

Pese a tener altos y bajos, con algunos que quisieron convertirla en alguien sumiso, sus defensores se mantuvieron firmes afianzando las raíces y orígenes de esta superheroína que llegó a revolucionar el mundo

Figurilla de Wonder Woman / Foto de Pixabay

Pese a tener altos y bajos, con algunos que quisieron convertirla en alguien sumiso, sus defensores se mantuvieron firmes afianzando las raíces y orígenes de esta superheroína que llegó a revolucionar el mundo

EnEspañol24.com- El cómic de la “Mujer Maravilla”, también conocido como “Wonder Woman”, se creó a finales de 1941, bajo la creatividad del psicólogo William Moulton Marston, aunque el concepto de este personaje fue inventado por Maxwell Charles Gaines en 1933. Ambos con una personalidad netamente masculina desarrollaron a la superheroína, que se estrenó en medio de la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos.

La nueva historia llegó a finales de 1941 dentro de las páginas de “All-Star Comics #8” y Marston tuvo una gran influencia de su pareja, Elizabeth Holloway, a la hora de crear a Wonder Woman, pues esta era feminista y sufragista. Por ello, la Mujer Maravilla luchaba y defendía sus ideales de justicia, amor, paz e igualdad.

“Wonder Woman es una propaganda psicológica para el nuevo tipo de mujer que debería ser, en mi opinión, para gobernar el mundo”, expresó William Moulton Marston, en algún momento de su vida.

Un año más tarde se convirtió en el primer cómic de superhéroe femenino en tener su propio libro y en 1944 alcanzó 10 millones de lectores y una tira diaria en los periódicos. Tras su éxito en cómics, la historia fue trasladada a la televisión y la gran pantalla. En la primera, se pueden recordar la serie la serie “Wonder Woman” protagonizada por Lynda Carter y las animadas “Los Súper Amigos” y La “Liga de la Justicia”

Pero, ¿Quién es Wonder Woman?

La Mujer Maravilla tiene su origen en la mitología griega, específicamente en las llamadas Amazonas, que construyeron un pueblo de mujeres guerreras en la antigüedad, y se muestran como las enemigas de los griegos, tanto que en los relatos y leyendas mitológicas se muestran luchando contra los héroes griegos.

Diana Prince, el nombre con el que resguarda su identidad, nació en Isla Paraíso, el hogar de las Amazonas, creado por la Diosa Afrodita. Su madre, Hipólita ansiaba tener un bebé, pero no podía puesto que no había hombres en el lugar, por lo que decidió moldear un trozo de arcilla como si fuese un bebé. Afrodita la dotó de vida, o por lo menos esa fue la versión oficial que le habría contado su madre. Pero posteriormente descubre que su padre realmente era Zeus, pues su madre tuvo una relación prohibida con el dios de todos los dioses.

Entre sus superpoderes se destacan volar, fuerza sobrehumana, facilidad de curar, reflejos impresionantes y una gran capacidad de resistencia que supera a las personas comunes. Además, tiene algunos elementos como un brazalete, que ayuda a contrarrestar cualquier ataque con arma, mientras que, también posee un lazo mágico con el que puede sujetar cualquier sujeto y, lo más interesante, hace que estos digan la verdad.

En el caso del último elemento resulta interesante, teniendo en cuenta que el creador de Wonder Woman, también fue el responsable de la invención del polígrafo, la máquina de decir la verdad, teniendo una gran influencia a la hora de crear el ‘lazo de la verdad’, siendo esta el arma más importante de todo su atuendo.

Diana Prince, la identidad secreta de Wonder Woman

La Mujer Maravilla, como Batman o Superman, mantiene su identidad en secreto y se desenvuelve en la vida cotidiana bajo el nombre de Diana Prince. En un principio era enfermera del ejército, momento en el que compró su identidad. Tiempo después desarrolla otras funciones como oficial de inteligencia, miembro de las Naciones Unidas, hasta miembro de un cuerpo especial del ejército.

Wonder Woman llega a la ciudad de Washington en su avión invisible para atender las heridas de Steve Trevor. Mientras se recuperaba, Diana aprovechó para conocer la ciudad, en eso, evita un robo y evita las balas con su brazalete. Un hombre observó aquella escena y le ofreció trabajo en un teatro para mostrar su habilidad sobre las tablas, y Diana aceptó.

Posteriormente Steve se recupera, Diana cobra por su trabajo y vuelve al hospital. Es en este punto donde todo cambia para la hija de Zeus, encuentra a una enfermera desolada llorando porque su prometido se irá lejos, tras una propuesta de trabajo, Diana conmovida, le da sus ganancias para que siga a su prometido y, a cambio, la enfermera le propone usar su identidad y le permite que de ahora en adelante viva bajo el nombre de Diana Prince.

La Mujer Maravilla, un símbolo feminista desde su aparición

El machismo también se mostraba en la parte de cómics y superhéroes desde sus inicios, a pesar que Wonder Woman se unió a la Liga de la Justicia en 1942, sin embargo, era nada más que una secretaria. Su trabajo en las publicaciones se centraba en combatir la masculinidad, la idea que las mujeres eran inferiores al sexo masculino y más importante, demostrar su verdadero poder.

La Mujer Maravilla es presentada en sus primeras apariciones rechazando propuestas de matrimonio ayudando a hombres vulnerables. Sumado a ello, Diana no se dejaba someter bajo ninguna opresión, tomando una fuerza impresionante en dentro del feminismo, y la más reconocida de la editorial.

Tal es el éxito y la influencia que tiene Wonder Woman como ícono feminista que la llevó a convertirse en Embajadora Honorífica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Empoderamiento de las Mujeres y Niñas, siendo una representante influyente y destacada de justicia, libertad y fortaleza.

Al pasar los años esta superheroína se fue popularizando en el mundo y su imagen fue adoptada por aquellas mujeres que apuestan por la igualdad de género, la defensa de los derechos de la mujer, gracias a que se mostraba como un ejemplo de fortaleza y justicia en medio de una sociedad principalmente machista.

El creador de la superheroína murió en 1947, pocos años después de lanzar al mercado a la Mujer Maravilla y tras su muerte, la agenda feminista que había unificado con el personaje, cayó por completo, y se reflejaba su deseo por casarse. Pero en los 70 la comunidad feminista rescató el cómic y le devolvió su valor.

Actualmente es uno de los mayores éxitos de la Liga de la Justicia y las últimas producciones de la gran pantalla, protagonizada por Gal Gadot, actriz y modelo israelí, además es dirigida por Patty Jenkins, otra singularidad que le aporta valor al género femenino, pues no es común que una mujer esté al frente de una película de superhéroes.